¿Que es la gastroenteritis bacteriana? y sus síntomas

La gastroenteritis es una afección de las mucosas del estómago y el intestino, causadas por microorganismos. En el caso de la gastroenteritis bacteriana, esta es producida como su nombre lo indica por bacterias.

gastroenteritis bacteriana

Esta infección por bacterias, si es tratada adecuadamente y con rapidez suele ser inofensiva. Sin embargo, un descuido en su tratamiento podría resultar grave para un paciente.

Conozca todo lo relacionado con la gastroenteritis bacteriana, sus síntomas y tratamiento, leyendo este interesante articulo.

¿Qué es la gastroenteritis bacteriana?

La gastroenteritis bacteriana es una afección infecciosa que ocurre en la mucosa del estómago y el intestino, originada por una bacteria.

Esta afección suele presentarse con menor frecuencia que la gastroenteritis vírica, siendo causada por diferentes tipos de bacterias.

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Las bacterias pueden provocar la gastroenteritis de las siguientes formas:

-Campylobacter jejuni, especie del género Campylobacter, tiene un lapso de incubación que abarca entre uno y diez días, con síntomas que pueden extenderse hasta cinco días.

Los signos y síntomas  comprenden: diarrea aguda, en algunos casos asociados a vómitos, malestar general, dolor abdominal y de cabeza.

Representa la primera causa de gastroenteritis bacteriana en pacientes adultos y en muchos casos aquellos que están hospitalizados y se les administra antibióticos como parte del tratamiento.

-Escherichia coli (E. coli): es una bacteria generalmente inofensiva que vive en los intestinos de seres humanos y animales saludables.

Sin embargo, existen algunas cepas que pueden resultar peligrosas y que provocan síntomas tales como:  cólicos abdominales, diarrea con rastros de sangre y vómitos.

Las cepas de E. coli más peligrosas, entre las que se incluyen el serotipo O157:H7, Escherichia coli Enterotoxigénica, Escherichia coli enteropatógeno, etc., producen toxinas que comprometen la capa que recubre el intestino delgado, causando diarreas intensas con presencia de sangre.

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La infección por E. coli se produce al consumir estas cepas dañinas de la bacteria, aun cuando sea una pequeña cantidad, generalmente presente en alimentos y agua contaminadas. También se transmite por el contacto entre personas.

-Salmonella o salmonela es una bacteria que hace vida en los intestinos de seres humanos y los animales, liberándose en la materia fecal.

Es una de las cuatro bacterias que con más frecuencia causa afecciones diarreicas en el mundo y la gravedad de la misma depende del serotipo de Salmonella que contaminó al individuo.

Suele incubarse y mostrar los primeros síntomas entre las primeras doce y treinta y seis horas de haber ingerido la bacteria y la dolencia puede extenderse hasta siete días.

La diarrea se acompaña de otros síntomas, tales como fiebre, dolor en el abdomen, náusea y vómitos.

La Salmonella se adquiere con mucha frecuencia por el consumo de carne de aves o huevos crudos o semicrudos, leche no pasteurizada y por estar en contacto con ciertos reptiles, aves y anfibios.

-Shigella: bacteria que pertenece a la familia Enterobacteriaceae, infecta el intestino provocando diarrea líquida, con sangre y mucosidad.

Suele asociarse también a otros síntomas como fiebre, náuseas, vómitos, tenesmo (contracciones y espasmos violentos y dolorosos en el recto).

La principal fuente de infección es la materia fecal de individuos infectados o portadores aun convalecientes.

-Staphylococcus o estafilococos: son bacterias que causan una gran variedad de infecciones en diferentes áreas del organismo.

Sin embargo, infectarse por la bacteria estafilococo áureo, provoca diarreas severas, náuseas, vómito, retortijones y cólicos estomacales.

El estafilococo produce toxinas, que generalmente están presentes en los alimentos que no se conservaron adecuadamente y se han contaminado con la bacteria.

Los síntomas suelen iniciarse las siguientes doce horas luego de comer el alimento infectado.

-Yersinia enterocolitica:  patógeno invasivo que puede causar infecciones con síntomas como diarrea, con fiebre, dolor abdominal y presencia de sangre en las heces.

La Yersinia enterocolitica causa gastroenteritis o una afección que tiene mucha similitud con la apendicitis y se adquiere generalmente por la ingesta de carne de cerdo mal cocinada, leche sin pasteurizar y agua infectada.

-Campylobacter: estas bacterias están entre las principales causantes de afecciones diarreicas por infección intestinal en los seres humanos.

Una persona puede infectarse por el contacto con individuos o animales infectados y por el consumo de carne de aves mal cocinadas o cruda, productos agrícolas frescos sin lavar y leche sin pasteurizar, que estén infectados por la bacteria.

Los signos y síntomas suelen aparecer entre dos y cuatro días después del contacto con la bacteria, siendo los más frecuentes el dolor abdominal, cólicos, fiebre, náuseas, vómitos y diarrea acuosa con presencia de sangre.

-Clostridium difficile generalmente causa diarreas como un efecto secundario a la ingesta de antibióticos, sin embargo, puede atacar organismos que no han sido sometidos a tratamientos con fármacos.

Esta bacteria suele producir toxinas que inducen la diarrea acuosa severa.

-Otros agentes que provocan gastroenteritis bacteriana, pero suelen ser muy infrecuentes los casos, son algunas especies de Vibrio, tales como:

Vibrio parahaemolyticus que se adquiere por la ingesta de mariscos y pescados crudos y semicrudos, pues la bacteria tolera muy bien la sal.

Vibrio cholerae, que provoca diarrea acuosa, principal signo de la enfermedad conocida como cólera y otros tipos de diarrea severa, que ocasionan deshidratación grave.

Es posible infectarse cuando se consumen alimentos o agua contaminada, incubándose por periodos cortos, entre uno y cinco días.

Presenta síntomas generalmente leves, pero si no es tratada apropiadamente y cuanto antes puede terminar en una grave deshidratación y causar la muerte.

Listeria monocytogenes, es un peligroso patógeno capaz de causar gastroenteritis alimentaria, con una tasa de mortalidad que se eleva a un treinta por ciento.

Está asociada a otras afecciones como la granulomatosis infantiséptica, la meningoencefalitis, meningitis y bacteriemia.

Aeromonas, de la familia Enterobacteriaceae, esta bacteria puede habitar en agua dulce o salada y se asocian principalmente a dos enfermedades en el ser humano, la gastroenteritis y las infecciones en heridas con o sin presencia de ellas en la sangre.

Causan la gastroenteritis cuando se ingieren a través de agua o alimentos contaminados, e infectan las heridas, cuando estas se exponen al agua infectada.

Otros nombres

La gastroenteritis bacteriana, se le conoce con otros nombres, tales como:

  • Diarrea infecciosa
  • Gastroenteritis aguda

Causas de la gastroenteritis bacteriana

La gastroenteritis bacteriana, también conocida como intoxicación alimentaria, afecta a los individuos que hayan ingerido agua y alimentos contaminados, o que hayan mantenido contacto con personas o animales infectados.

Es muy frecuente los casos de gastroenteritis bacteriana que ocurren luego de consumir alimentos en restaurantes, fuentes de soda, puestos y ferias al aire libre, cafeterías y cantina escolares, reuniones sociales, etc.

Los alimentos pueden contaminarse con bacterias que provocan gastroenteritis de diversas maneras, entre las que se enumeran:

  • Mientras se procesan los animales, su carne, especialmente la carne de la res y las aves, puede estar en contacto con las bacterias y contaminarse.
  • El agua de riego para el cultivo puede tener restos de materia fecal animal o humana.
  • Manipulación y preparación inadecuada de los alimentos.

Cuando se adquiere la bacteria a través del consumo de los alimentos o bebidas, es posible que se deba a:

  • Alimentos manipulados y preparados por manos que no se asearon correctamente.
  • Utensilio para cocinar, tales como tablas de cortar, cubiertos, envases, etc., que no estaban bien limpias.
  • Productos lácteos o aderezos que no se conservaron en el refrigerador, es decir permanecieron fuera del mismo por tiempo prolongado.
  • Alimentos congelados o refrigerados que no se conservaron a la temperatura adecuada o que fueron mal recalentados.
  • Pescados y mariscos crudos o semi-crudos.
  • Frutas y verduras mal lavadas.
  • Jugos elaborados con verduras y frutas crudas que no fueron lavadas y conservadas correctamente.
  • Productos lácteos crudos o no pasteurizado
  • Carnes y huevos semi-crudos o crudos.
  • Agua sin tratar, generalmente las que se obtienen de pozos o arroyos.

Síntomas

Los signos y síntomas que presenta la persona van a depender de la bacteria que causa la afección.

Sin embargo, el síntoma común de cualquiera de estas infecciones es la diarrea, que suele ser leve o moderada si se trata adecuadamente y con prontitud la bacteria que la provoca.

La diarrea puede estar asociada a otros síntomas, entre los que se mencionan:

  • Cólicos.
  • Dolor en el abdomen.
  • Materia fecal con rastros de sangre.
  • Falta de apetito.
  • Náuseas y vómitos
  • Fiebre y malestar general.

Uno de los problemas mas graves de la gastroenteritis bacteriana, es que al intensificarse los síntomas como la diarrea y el vomito puede presentarse deshidratación.

La pérdida de líquidos del cuerpo o deshidratación, puede ser muy grave en los bebés, niños, adultos mayores y pacientes inmunodeprimidos (sistema inmunológico débil).

Algunos de los signos de deshidratación son:

  • Sed excesiva
  • Fiebre
  • Sequedad de la boca seca
  • Debilidad, fatiga y  letargo
  • Disminución en la producción de orina.
  • Cambios de color en la orina, se torna oscura.
  • Mareos y aturdimiento.

Diagnóstico: pruebas y exámenes

Es importante acudir cuanto antes a su médico, quien realizará un chequeo para identificar signos de intoxicación por gastroenteritis bacteriana.

Algunos de los síntomas más frecuentes que se encuentran cuando se examina al paciente son, el dolor estomacal y la deshidratación, es decir falta de agua y líquidos en el cuerpo.

Es posible que el médico tratante indique pruebas de laboratorio, ya sea en algún alimento o en una muestra de heces del paciente. Este tipo de análisis se realizan para identificar el patógeno que desencadena los síntomas.

Sin embargo, es válido aclarar que en algunos casos estos análisis y exámenes no señalan la causa de la diarrea.

Regularmente se realizan algunos análisis para verificar la presencia de glóbulos blancos en la materia fecal, demostrando la existencia de alguna infección.

El diagnóstico de la gastroenteritis se lleva a cabo entonces evaluando la sintomatología del individuo y si el medico considera necesario, se indicara un cultivo de las heces que permita conocer el microorganismo que causa la dolencia.

Generalmente los episodios de diarrea, no necesitan evaluaciones de este tipo, sin embargo todo depende del caso, la condición del paciente y la decisión del medico tratante.

Tratamiento pacientes adultos

Cuando se trata de un tipo común de gastroenteritis bacteriana, la recuperación suele ser rápida, tal vez un par de días.

Lo importante es evitar la deshidratación y atender los demás síntomas para que el paciente se sienta mejor.

Primeramente, se recomienda tomar suficiente líquido y mantener una dieta apropiada y ligera, ajustada a las indicaciones del médico.

Mantener una hidratación adecuada, ingiriendo sueros de re-hidratación oral (preparados ricos en sales y azúcar) caseros o comerciales y zumos naturales.

El paciente, sobre todo los pacientes pediátricos deben tomar suficiente liquido durante el día, pero en cantidades pequeñas, esto evitara las náuseas y vómitos.

El tratamiento para la gastroenteritis bacteriana tiene como objetivo principal vigilar y controlar la diarrea, las náuseas y los vómitos. Se aconseja que el paciente descanse lo suficiente, ya que ayuda al cuerpo a reponer sus fuerzas.

Cuando la condición del paciente se complica, en el caso de aquellos que presentan diarrea y además de esta, náuseas y vomito que no le permiten retener el líquido que ingiere, es posible que requiera hidratación por vía intravenosa (IV).

Este tipo de condición suele ser muy peligrosa para los pacientes pediátricos, pues estos se exponen al riesgo de deshidratarse.

Aquellos pacientes que toman diuréticos o inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) para el tratamiento de la hipertensión arterial, deben indicarlo a su médico tratante.

Este puede ajustar o suspender momentáneamente la ingesta del diurético mientras presente la diarrea.

Recuerde que esto solo puede indicarlo el profesional de la salud, el paciente no puede suspender ningún tratamiento por su cuenta, sin previa autorización.

Cuando el paciente es afectado por un tipo común de gastroenteritis bacteriana, en general no se prescriben antibióticos.

Pero cuando la diarrea se torna intensa y copiosa o el paciente tiene un sistema inmunológico débil, es posible que el médico tratante recurra al tratamiento con antibióticos.

En las farmacias se adquieren medicamentos que se encargan de reducir o detener la diarrea sin necesidad de tener una receta médica.

Sin embargo no se recomienda su uso sin consultar con un médico, sobre todo si presenta diarrea intensa, con sangre o fiebre. No se recomiendan para pacientes pediátricos.

Algunos de estos medicamentos de venta libre para la diarrea incluyen:

-Antidiarreicos: son fármacos que ralentizan o desaceleran la actividad del intestino, por ende, disminuyen la cantidad de deposiciones.

Este tipo de medicamentos aun cuando son de venta libre, resultan contraproducentes en el caso gastroenteritis bacteriana, por lo tanto, consulte con un médico antes de tomarlos.

-Medicamentos a base de bismuto empleados en el caso de diarrea leve. Algunos de los más conocidos son el Kaopectate, Pepto-Bismo, Bisbacter, Subigastrol, etc.

-Líquidos rehidratantes o sueros orales, muy empleados para casos de diarrea moderada y grave, pues son ideales para mantener al paciente hidratado en casa.

Algunos de los conocidos son el Enfalyte, Pedialyte, Cito-oral, Electrolit, Ydrovit, etc.

Tratamiento pacientes pediátricos

El tratamiento de gastroenteritis bacteriana para niños consiste básicamente en evitar la deshidratación.

Administrar soluciones de rehidratación oral suele ser el tratamiento principal para el paciente pediátrico con gastroenteritis bacteriana.

Es muy poco frecuente que a los niños les prescriban fármacos para una gastroenteritis bacteriana, ya que generalmente los medicamentos antidiarreicos, tales como la loperamida, no son recomendables para ellos.

Con la excepción de que sean prescritos directamente por el medico, sin embargo existen pocos datos y pruebas de que este tipo de medicamentos sean beneficiosos, por el contrario se afirma que son causantes de algunas complicaciones.

Cuando un paciente pediátrico presenta vómitos graves, es posible que deba recibir algún medicamento para controlarlos, tales como el ondansetrón, ya sea por vía oral si es capaz de retenerlo o por vía intravenosa.

Si el medico considera necesario, recetará un tratamiento antibiótico. Esto ocurre cuando la gastroenteritis bacteriana es originada por agentes que son susceptibles a estos fármacos.

En algunos casos se recurren a ciertos medicamentos como el metronidazol.

Recuerde mantener una buena hidratación, anime a los niños a tomar líquidos con frecuencia, si no desean grandes cantidades no desespere, las pequeñas cantidades con regularidad, es suficiente.

En el caso de los lactantes, no suspenda la lactancia materna o artificial, salvo indicaciones medicas diferentes.

Aunado a la lactancia administre la solución electrolítica oral o solución de rehidratación oral. Estas se encuentran disponibles en farmacias, liquidas o en polvo para preparar en casa.

Evite ofrecer a los lactantes y niños pequeños bebidas muy frías o con demasiada azúcar, por ejemplo:  zumos, refrescos, bebidas carbonatadas, bebidas deportivas, te, café o bebidas con cafeína, etc.

Recomendaciones en caso de gastroenteritis bacteriana

Es importante tomar en cuenta las indicaciones del medico para recuperarse con prontitud, sin embargo por aquí les traemos algunas recomendaciones que puede tomar en cuenta:

No consumir alimentos sólidos que puedan resultar pesados, sobre todo en las primeras horas del malestar.

-Mantener una buena hidratación oral, es aconsejable tomar pequeñas cantidades de limonada alcalina continuamente.

La limonada alcalina es un preparado casero, empleado para rehidratar , considerándose más efectiva que el agua. Se prepara con un litro de agua, una pizca de sal y otra de bicarbonato, el jugo de dos limones y dos cucharadas de azúcar.

-Luego de estas primeras horas se puede consumir alimentos en pequeñas porciones, manteniéndose una dieta sólida astringente  a base de:

  • Arroz
  • Carne de ave o pescado blanco, hervido o a la plancha
  • Pan blanco
  • Frutas, especialmente plátano y manzana.

-No consumir leche y sus productos derivados, exceptuando el yogurt natural y el queso fresco.

-Evitar las verduras crudas.

-Abstenerse de ingerir dulces, bebidas refrescantes, gaseosas, aguas con gas.

Pronóstico

Generalmente los pacientes con gastroenteritis bacteriana, mejoran en pocos días sin necesidad de tratamientos, salvo la ingesta de solución de rehidratación oral.

Sin embargo, se debe estar muy atento a cualquier cambio o agravamiento de los síntomas, ya que hay ciertas bacterias que pueden tornarse más agresivas, si no se aplican tratamientos oportunos.

Algunas cepas pueden causar:

  • Anemia severa
  • Sangrado en el estómago e intestinos.
  • Insuficiencia renal.

Es necesario contactar a un profesional de la salud o acudir al área de emergencia del centro de salud más cercano de forma inmediata, cuando:

  • Las heces son de color negro, tienen rastros de sangre o pus.
  • Presenta diarrea y fiebre, mayor a 38.3 °C en adultos y a 38 °C en niños.
  • Estuvo de viaje fuera del país y sufrió de diarrea.
  • Tiene dolor estomacal que no se calma o desaparece luego de defecar.
  • Sufre los signos y síntomas de deshidratación, tales como sed excesiva, vértigo, debilidad o aturdimiento.
  • La diarrea no desaparece o se agrava después de dos días para los pacientes pediátricos y cinco días para los adultos.
  • Bebes mayores de tres meses tiene vómitos frecuentes por más de doce horas, en bebes menores a los tres meses se debe acudir al médico apenas inicien los vómitos y/o la diarrea.

Prevención

Es muy importante tomar las precauciones para evitar la infección con las bacterias que provocan la gastroenteritis bacteriana:

1-Lavarse las manos correctamente con agua y jabón o en su defecto un limpiador a base de alcohol para ese fin, al llegar de la calle, antes preparar y consumir alimentos, luego de asear a las mascotas, ir al baño, cambiar pañales, etc.

2-Evitar el consumo de alimentos que se almacenen de forma inadecuada.

3-No tome agua de procedencia dudosa, trate de llevar su propia agua para beber, mineral o hervida.

4-La comida una vez preparada debe ser consumida en el lapso de una hora, si no consérvela a temperatura adecuada para evitar su deterioro.

5-Evite comer en restaurantes, puestos ambulantes, ferias al aire libre, sin embargo, si desea hacerlo procure ingerir alimentos bien cocidos, evite vegetales crudos y opte por bebidas embotelladas.

6-Trata de poner en practica la lactancia materna, pues los bebes alimentados con ella no suelen presentar enfermedades como gastroenteritis bacteriana.

Las tasas de afectados por gastroenteritis bacteriana son considerablemente más bajas comparadas con los lactantes alimentados con fórmula.

7-Los biberones y teteros deben lavarse y esterilizarse.

8-El área donde se cambian los pañales del bebe debe estar limpia y desinfectada, la persona encargada del cambio debe lavarse muy bien las manos luego de realizarlo.

9-Si el niño presenta diarrea y se sospecha gastroenteritis bacteriana, debe quedarse en casa. No asistir a la guardería o escuela hasta que los síntomas desaparezcan.

10-Los pacientes con inmunodeficiencia, especialmente los pediátricos y adultos mayores, no deben tener contacto con reptiles, aves o anfibios, ya que estos suelen ser portadores de algunas bacterias, tales como la Salmonella.

11-Evite que la persona enferma especialmente si son niños, utilice espacios recreativos, por ejemplo, aguas públicas, para evitar contagiar a otros. Evite tragar agua cuando nada o disfruta de las mismas.

12-Si se encuentra enfermo de gastroenteritis bacteriana:

  • Evite preparar los alimentos.
  • Limpie muy bien las áreas que han estado en contacto con el vómito o las heces, si es posible emplee cloro o lejía.
  • Lave muy bien toda la ropa personal y la lencería que utilizó, ya que puede estar contaminada.

¿Qué es la gastroenteritis?

La gastroenteritis es una inflamación del tracto gastrointestinal, específicamente de la capa que cubre o reviste la parte interna del estómago e intestino.

La afección es producida por diferentes agentes infecciosos, desde microorganismo, hasta la ingestión de fármacos.  Es decir, puede ser provocada por un virus, alimentos infectados, productos farmacológicos, etc.

Las infecciones que producen gastroenteritis se pueden transmitir:

  • De persona a persona.
  • Tocando objetos contaminados y posteriormente llevar las manos a la boca.
  • Consumiendo alimentos contaminados.
  • Beber agua infectada.
  • Mantener contacto con animales que portan este tipo de microorganismo patógenos.

La gastroenteritis suele presentar síntomas y signos como diarrea, náuseas, vómitos, cólicos y dolor en el abdomen.

Su diagnóstico se realiza principalmente mediante un chequeo, la identificación de los últimos contactos del paciente con alimentos o agua que pudieran estar contaminados con algún microorganismo, el uso de antibióticos, etc.

Además, puede que ordene algunas pruebas de laboratorio, si se considera necesario.

Es importante emplear las medidas necesarias para prevenir la gastroenteritis, estas consisten simplemente en lavarse muy bien las manos luego de cada deposición o contacto con materia fecal, además se deben evitar los alimentos crudos o semicrudos.

La gastroenteritis consiste básicamente en diarreas leves a severas, que se pueden estar acompañadas de otros síntomas, tales como:  náuseas, vómitos, cólicos, dolor abdominal y malestar general.

Esta afección no suele ser grave en pacientes adultos que gocen de buena salud, generando en ellos nada más que molestias y malestar, en personas inmunodeprimidas o con otras enfermedades puede tener efectos muy graves.

Entre estos efectos esta la deshidratación y el desequilibrio electrolítico, que resultan potencialmente mortales en pacientes enfermos o muy débiles, pacientes pediátricos y personas de edad avanzada.

Esta enfermedad puede cobrar la vida de personas susceptibles, como las mencionadas anteriormente, por eso no debe ser subestimada y se debe acudir al médico para evitar su agravamiento.

A nivel mundial cerca de 1.5 millones de bebes y niños fallecen debido a gastroenteritis, por lo tanto, se debe supervisar muy bien la condición del paciente afectado.

Causas

Como se indicó anteriormente la gastroenteritis puede ser provocada por diferentes factores, siendo los más comunes los virus, las bacterias y los parásitos. Sin embargo, también existen otras causas tales como las toxinas químicas y los fármacos.

Virus

Conocida también como gripe estomacal, esta es la causa más frecuente de gastroenteritis en las naciones desarrolladas y suele contagiarse por medio del contacto con individuos infectados o por el consumo de alimentos y agua contaminada.

El virus ataca y compromete las células que cubren el interior del intestino delgado, desarrollándose y colonizando el mismo, lo que causa diarrea, náuseas, vómito y fiebre. Suele ser una afección leve, de la que un individuo sano puede recuperarse rápidamente.

Sin embargo, para las personas con problemas en el sistema inmunológico, niños muy pequeños y personas de edad avanzada, una gastroenteritis viral puede ser potencialmente mortal.

Este tipo de gastroenteritis es causado por cuatro virus: norovirus, rotavirus, astrovirus y adenovirus entérico. Los dos últimos suelen ser los menos comunes.

Norovirus: afecta a pacientes de cualquier edad y es el virus más frecuente en la actualidad en los países industrializados, afectando en cualquier época del año, pero con mayor incidencia entre los meses de noviembre y abril.

Un gran número de personas adquieren el virus al consumir alimentos o agua contaminada por el mismo, sin embargo, el norovirus es sumamente contagioso y puede transmitirse de un ser humano a otro.

Esta forma de transmisión es la causante en muchas oportunidades, de epidemias de gastroenteritis, sobre todo en lugares donde conviven muchas personas, tales como geriátricos y ancianatos, escuelas, guarderías, cruceros, etc.

Rotavirus: este tipo de virus puede ser muy peligroso para niños de corta edad, siendo la causa más común de diarrea deshidratante grave a nivel mundial.

Generalmente afecta de manera grave a niños entre tres y quince meses, por lo que es indispensable administrar las vacunas contra el rotavirus previstas en el calendario de vacunación infantil.

Son virus muy contagiosos y generalmente su transmisión es fecal-oral, es decir cuando partículas de heces infectadas entran en contacto con el ser humano, a través de alimentos o agua contaminada.

El rotavirus puede infectar a los adultos, sobre todo cuando está en contacto con un niño enfermo, pero la afección en ellos es por lo general muy leve.

Es muy común que el virus se propague y ataque con mayor facilidad durante las temporadas de invierno.

Astrovirus: este virus suele afectar con mayor frecuencia a niños de corta edad, sin embargo, puede causar infección en pacientes de cualquier edad.  Se desarrolla con facilidad y es más frecuente en las épocas invernales y se propaga por ruta oro-fecal también.

Suele provocar síntomas como: diarrea, náuseas y vómito, fiebre, malestar general, pérdida del apetito y dolor en el abdomen.

Aun cuando puede ser muy molesta la sintomatología, esta infección generalmente es leve y muy pocas veces causa deshidratación, por lo que no es frecuente que el paciente requiera hospitalización.

Los signos y síntomas remiten solos en aproximadamente tres o cuatro días. Sin embargo, es necesario mantenerse bien hidratado y descansar suficiente.

Adenovirus: este virus no solo es causante de gastroenteritis, si no que puede afectar otros tejidos que revisten las vías respiratorias, los ojos, las vías urinarias y el sistema nervioso.

Es muy común que en la temporada veraniega aumenten el número de casos de gastroenteritis por este virus, mas no es exclusivo solo de esta estación.

Suele afectar con mayor frecuencia niños menores de dos años y semejante a los anteriores la forma de trasmisión es por ruta oro-fecal.

Otros virus: existen algunos que son muy inusuales en personas sanas, pero que generalmente atacan a personas inmunodeprimidas por su misma condición, estos son el citomegalovirus y el enterovirus, causantes también de gastroenteritis.

Parásitos

Existen algunos tipos de parásitos del intestino que se fijan a las paredes intestinales, afectando e invadiendo las células del revestimiento.

Este intruso con su acción, puede comprometer esta capa interna y provocar náuseas, vómitos, diarrea y malestar general. Entre los parásitos más frecuentes, causantes de la gastroenteritis están:

-Giardia intestinalis, causando la llamada giardiasis, es un parasito común en zonas de climas fríos, sin embargo, se pueden encontrar en cualquier parte del mundo.

Esta infección debe ser tratada adecuadamente, porque puede tornarse crónica y causar el síndrome de malabsorción, que consiste en la imposibilidad del organismo de tomar o absorber los nutrientes necesarios.

El parásito se adquiere por la ingesta de agua contaminada, que suele proceder de arroyos, pozos o fuentes y no es tratada. La transmisión entre seres humanos es poco frecuente, pero si es posible.

-Cryptosporidium parvum, es un parásito que suele adquirirse por el contacto con aguas infectadas y es resistente a los productos a base de cloro.

El parásito adquirido en el medio ambiente como quistes resistentes, entran al organismo y des-enquistan en el intestino para infectar los tejidos, produciendo una afección aguda que dura muy poco

Causa diarrea acuosa, cólicos, dolor abdominal, náuseas, vómito y malestar, que se superan con rapidez en adultos sanos, pero que son potencialmente mortales en niños de corta edad y personas con un sistema inmunológico deficiente.

-Existen otros parásitos que suelen provocar gastroenteritis y que suelen presentar síntomas leves de corta duración, sin embargo, pueden afectar peligrosamente a niño, personas mayores y pacientes inmunodeprimidos.

Algunos de estos son: Cyclospora cayetanensis, Cystoisospora belli, microsporidios, Entamoeba histolytica, etc.

Gastroenteritis química

Este tipo de gastroenteritis ocurre por el consumo de alguna sustancia química tóxica, que puede ser producida por plantas venenosas, mariscos raros o agua y alimentos con presencia de arsénico, plomo, mercurio, cadmio, entre otros.

Es decir, este tipo de gastroenteritis no es producto de una infección, sino de una intoxicación y puede provocar náuseas, vómitos, diarrea y dolores en el abdomen.

También suele ocurrir por el consumo de alimentos ácidos, tales como el tomate, la naranja, el limón y demás frutas cítricas, en grandes cantidades.

Gastroenteritis por uso de fármacos

En algunos pacientes que emplean ciertos productos farmacológicos o que estan sometidos a ciertos tratamientos, puede presentarse la gastroenteritis como en efecto secundario de dichos medicamentos.

El uso de ciertos fármacos puede causar náuseas, vómitos, cólicos y diarrea, como efecto adverso.

Algunos de los productos o tratamientos que causan este tipo de gastroenteritis son:

  • Antiácidos a base de magnesio.
  • Antibióticos
  • Antiparasitarios
  • Quimioterápia
  • Radioterapia
  • Colchicina
  • Digoxina
  • Laxantes

En algunos pacientes el uso de antibióticos puede provocar diarrea, debido al desarrollo del Clostridium difficile o simplemente diarrea como un efecto adverso a la ingesta del medicamento.

El C. difficile, es parte de las bacterias que viven en el intestino, pero su presencia suele ser mínima.

Sin embargo, cuando una persona es sometida a un tratamiento con antibióticos, especialmente los de amplio espectro, se genera un desequilibrio en la flora intestinal.

Este desequilibrio ocurre porque el fármaco además de eliminar las bacterias dañinas, erradica también aquellas beneficiosas, que controlan las bacterias de la flora intestinal.

Esta acción causa una sobrepoblación de Clostridium difficile, que gracias a eso puede multiplicarse rápidamente.

Es importante destacar también que el uso frecuente y en cantidades exageradas de laxantes pueden causar también vómitos, diarrea, pérdida y desequilibrio de electrólitos, fatiga, debilidad y otros síntomas.

Generalmente no se percibe cuando un medicamento causa gastroenteritis, sin embargo en algunos casos, el médico considera apropiado la interrupción del producto momentáneamente, para verificar si es este el que causa los síntomas.

Si estos ceden al suspender el medicamento y reaparecen cuando se reanuda, entonces es ese medicamento el causante de la gastroenteritis.

Si la situación es grave, es posible que el médico tratante suspenda el medicamento permanentemente.

Síntomas

Los síntomas y su gravedad dependen del tipo de microorganismo o la cantidad de toxina que afecta el organismo. Además de la condición física y resistencia del paciente.

Algunos de los síntomas y signo que se aprecian frecuentemente en personas con gastroenteritis, son:

  • Inapetencia (pérdida del apetito)
  • Náuseas y vómitos.
  • Ruidos intestinales audibles o borborigmos
  • Cólicos y retortijones.
  • Diarrea acuosa, puede presentar rastros de sangre y moco.
  • Gases
  • Dolor y malestar general.
  • Fiebre
  • Dolores musculares
  • Cansancio y debilidad.

En el caso de gastroenteritis causada por parásitos, es posible que si esta se torna crónica o se extiende mas de lo recomendado, el paciente pierda peso considerablemente y se sienta fatigado, cansado y débil con mucha frecuencia.

Complicaciones

La complicación más usual y frecuente en pacientes con gastroenteritis, es la deshidratación. Provocada generalmente por los vómitos frecuentes y la diarrea copiosa, esta puede tornarse grave.

Algunos de los síntomas de la deshidratación grave incluyen: debilidad, fatiga, disminución de la micción, sequedad en la boca, ausencia de lágrimas, etc.

La diarrea y el vómito en exceso, causa un descenso de los niveles de potasio en la sangre o como se le conoce, hipopotasemia.

Además provoca descensos alarmantes de la presión arterial, incremento de la frecuencia cardíaca y disminución de las concentraciones de sodio en la sangre o hiponatremia.

La pérdida de líquidos perdidos, provoca desequilibrios de agua y electrólitos en el organismo y esto puede llegar a ser muy graves, especialmente en niños, personas de edad avanzada y pacientes con enfermedades crónicas.

Cuando esta situación es grave, el desequilibrio electrolítico puede causar shock o insuficiencia renal.

Diagnóstico

Para diagnosticar esta afección el profesional sanitario debe:

  • Realizar un chequeo y una evaluación médica.
  • Elaborar un historial de las actividades realizadas por el paciente en los últimos días, en cuanto al consumo de alimentos y lugar donde los adquirió, contacto con aguas infectadas,  viajes recientes, tratamientos y consumo de fármacos, especialmente antibióticos.
  • Indicar un análisis de heces.
  • Realizar una sigmoidoscopia, examen que permite visualizar y evaluar la última parte del intestino grueso.
  • En la mayoría de los casos el diagnóstico de la gastroenteritis no presenta mayor complicación, ya que, por medio de los síntomas se detecta con facilidad. Sin embargo, determinar la causa de la gastroenteritis no es tan fácil.

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