¿Qué es? la hipospadia, causas y síntomas

La hipospadia, es una anomalía que se presenta en los varones desde su nacimiento, que se refiere a que la grieta de la uretra no está en la punta del pene como es lo normal. Este defecto comprende varios niveles de gravedad, pudiendo presentarse entre leves, graves y muy graves.

Hipospadia

¿Qué es la hipospadia? Descripción general

La hipospadia, es una irregularidad que presenta el órgano sexual masculino, donde la abertura de la uretra, que es el conducto por el cual la orina sale del cuerpo desde la vejiga, no se encuentra ubicada en la punta del pene como es lo regular.

Esta formación anormal de la uretra la presentan los varones desde su nacimiento, y por lo general sucede entre las 8 y 14 semana de gestación. A esto se le conoce también como hipospadia en bebes.

Otro detalle de la anomalía, es que la grieta anormal de la uretra puede encontrarse ubicada en cualquier parte, entre la zona que está debajo de la punta del pene, hasta el propio recubrimiento.  Existen diferentes estados de gravedad para la hipospadia, ya que pueden presentarse casos donde la anomalía sea leve y otros, donde la situación sea más grave.

Ya que la hipospadia se presenta como un defecto desde el nacimiento se considera una enfermedad del tipo congénita. Suele ser una de las afecciones más frecuentes que padecen los varones, pero no interfiere con los cuidados regulares y las atenciones del niño.

La manera más común de corregir el defecto es a través de la práctica de una cirugía, a través de la cual se logra restablece el aspecto normal del pene del niño. La mayoría de los hombres cuando llevan un tratamiento exitoso, pueden orinar con normalidad y reproducirse.

Tipos de hipospadia

Existen tres tipos de hipospadia, cuyos nombres se vinculan directamente con el lugar donde se presenta la abertura de la uretra que tenga el niño. Así tenemos:

Hiposdia Balánico: se refiere a cuando la abertura de la uretra se ubica en alguna zona cercana a la punta del pene.

Hiposdia Peneano: se refiere a cuando la abertura de la uretra se encuentra en el cuerpo del pene.

Hipospadia Penoescrotal: es cuando la abertura de la uretra está en la región donde el pene se une con el escroto (su piel).

Hipospadia

Otros problemas

Otros problemas que se pueden presentar con los niños que padecen de hipospadia, es que algunas veces, tienen el pene de forma encorvada, por lo que se les dificulta el poder orinar normalmente de pie, teniendo que sentarse para hacerlo. Se pueden presentar casos donde los niños con hipospadia, no les bajan los testículos completamente al escroto.

Cuando esta patología no se trata los primeros años de vida del niño, puede representar un problema mayor en su vida de adulto, como por ejemplo, tener dificultad para orinar de pie, poder tener relaciones sexuales y hasta en su reproducción.

Síntomas

Cuando se presentan casos de niños con hipospadia, la rendija de la uretra se ubica en la parte inferior del pene, en vez de la punta, que es como corresponde a una forma normal. Mayormente, con este tipo de anomalías, la abertura de la uretra se encuentra situada dentro de los límites de la cabeza del pene.

En otros casos menos frecuentes, está situada en la zona el medio del pene llamada cuerpo, y en muy pocas ocasiones se encuentra dentro o debajo del escroto o piel. Es perceptible cuando los niños van a orinar y se observa que el liquido de la orina sale de la parte inferior del pene y no de la punta como es lo normal. Los casos de mayor ocurrencia son del tipo leve.

El meato uretral, llamado así a la abertura del pene del niño por donde sale su orina hacia el exterior, se ubica un poco más abajo de su sitio normal, específicamente en el glande, lo que se conoce como hipospadia glandular.

Del mismo modo, hay casos donde se sitúa en el surco, específicamente entre el glande y el pene, denominada como hipospadia subcoronal. Otros de los síntomas o signos que puede presentar esta animalia son:

  • Rociado de la orina de manera anormal;
  • Curvatura inclinada del pene o encorvamiento;
  • Hendidura de la uretra situada fuera de la punta del pene;
  • Mitad superior del pene cubierta con su piel dando un aspecto como escondido

Diagnóstico

El diagnostico de la hipospadia por lo general, se ejecuta a través de la realización de un examen médico tipo físico, después de que nace el bebé. Con una exploración física del niño, el pediatra puede diagnosticar la anomalía.

Lo común en estos casos, es que el pediatra refiera al paciente para ser atendido por un médico especialista en cirugías que corrigen afecciones genitales y urinarias, es decir, a un urólogo pediátrico, quien le realizara al paciente más evaluaciones.

Existen centros médicos que cuentan con equipos especializados, con los cuales se puede evaluar al paciente y referirle las distintas opciones con las que cuenta, así como ofrecer el tratamiento experto.

De igual manera, pueden presentarse casos donde se requiera de la participación de un equipo multidisciplinario, como por ejemplo, cuando en medio de la evaluación física no se pueden palpar los testículos. Dicho equipo estará encargado de realizar más evaluaciones con respecto al caso para poder dar un mejor diagnóstico.

Hipospadia

Causas de la hipospadia

La hipospadia, es una anomalía congénita, es decir, que se manifiesta desde el momento del nacimiento del niño. Existen hormonas que van estimulan la formación de la uretra y el prepucio a medida que el pene de un feto se va desarrollando.

Cuando estas hormonas no accionan con normalidad, esto influye también en el desarrollo anormal de la uretra, y como producto de este mal funcionamiento es que se origina la hipospadia. Sin embargo, la causa exacta es desconocida en la mayoría de los casos. Puede que influyan los factores ambientales como también los genéticos.

Factores de riesgo

Existen algunos factores de riesgo asociados a las posibles causas de la hipospadia, como por ejemplo:

Factores genéticos: se ha comprobado que ciertas variaciones en la genética puede llegar a propiciar una alteración dentro de las hormonas encargadas de la estimulación y formación de los genitales masculinos.

Antecedentes familiares: por ser una anomalía congénita, se puede vincular con los casos que existan dentro de la familia. Hay estadísticas que revelan que los bebes con antecedentes familiares de hipospadia también cuenta con esta afección.

Niños de madres mayores a 35 años: existen estudios que sugieren la edad de la madre mayor a los 35 años de edad, como uno de los factores de riesgo para padecer de la anomalía.

Exposición de la madre a ciertas sustancias toxicas durante el embarazo: se dice que la exposición a ciertas hormonas o compuestos mientras que la mujer está embarazada, es un factor de riesgo.

Estas sustancias pueden ser del tipo industrial o química, como el caso de los pesticidas. Esta teoría no está conformada del todo, por lo que serian necesarios más estudios para confirmarla.

Complicaciones

De no tratarse a tiempo la hipospadia, la situación podría presentar ciertas complicaciones en cada caso, entre las que se pueden citar:

  • Dificultad para aprender a usar el baño
  • Curvatura anormal del pene aún con una erección
  • Apariencia anormal del pene general
  • Problemas de eyaculación

Tratamientos

Cabe destacar que existen algunos casos donde la hipospadia es muy leve y por lo tanto no requiere de cirugía. Pero, a pesar de esto, lo recomendable en todo tratamiento a seguir es una operación mediante la cual se realice la reubicación del orificio de la uretra.

Incluso, se presentan casos donde además se hace necesario, una cirugía para enderezar el cuerpo del pene que se encorva producto del defecto. Generalmente, la cirugía se lleva a cabo cuando el niño tiene entre 6 y 12 meses de nacido, es decir, antes de cumplir el año.

Cuando el pene presenta una apariencia anormal, no se recomienda realizar el proceso de circuncisión o retiro de la piel del pene. Sin embargo, si en medio de una circuncisión es detectada la hipospadia, se debe seguir con el procedimiento. Todos los posibles tratamientos deben ser suministrados por parte de un médico especialista, que para esta afección es un urólogo pediátrico.

Cirugía

La mayoría de los casos que se presentan de hipospadia pueden corregirse solo con la realización de una cirugía. La misma puede realizarse de manera ambulatoria. Algunos de los tipos requieren realizarse más de una cirugía para poder corregir la anomalía.

El cirujano tiene que utilizar injertos de tejido de la misma piel o prepucio, cuando el orificio uretral se encentra cercano a la base del pene, o también usa la parte interior de la boca, para lograr rehacer el conducto urinario, y situarlo en la posición correspondiente.

Resultados de la cirugía

Por lo general, los resultados de la cirugía son muy satisfactorios, ya que el pene comienza a lucir de una manera normal, normalizándose además la función urinaria y la sexual.

Se han presentado algunos casos donde, en la zona en la que se creó la nueva vía urinaria, se hace un agujero o fístula, específicamente a lo largo de la parte inferior del pene, ocasionado una pérdida en la orina.

En cuanto a la cicatrización, son raras las veces donde se ha presentado alguna complicación y de aparecer, pueden requerir de la realización de una cirugía adicional.

Atención de seguimiento

Luego de la realización de la operación correctiva, el paciente debe visitar varias veces al cirujano, para realizar un seguimiento del caso. Cuando haya sido dado de alta del todo, debe entonces comenzar a planificar visitas regulares con el urólogo pediátrico.

Esto es con el objetivo de verificar las cicatrización una vez que el niño haya aprendido a ir al baño, y en la etapa de pubertad. Con la vigilancia permanente es posible detectar si se presentan complicaciones.

Reparación de hipospadia

La reparación de hipospadia, es una cirugía que se realiza con el objetivo de corregir el defecto que se presenta en el pene del niño, con respecto a la abertura de la uretra, que se manifiesta desde su nacimiento.

En esta anomalía, uretra, llamado así el conducto que lleva la orina al exterior del cuerpo desde la vejiga, no termina en la punta del pene como es lo natural. Por el contrario, finaliza en el lado inferior del pene.

Existen casos categorizados como de extrema gravedad, donde la uretra tiene la abertura en la mitad o en la base del pene; o inclusive lo puede presentar en el escroto o por detrás del mismo.

Descripción

La reparación de hipospadia, es un procedimiento muy común en los niños cuyas edades son comprendidas entre los 6 meses y los 2 años de edad, ejecutándose de manera ambulatoria, por lo que son pocas las veces donde se requiere hospitalización.

Los niños que padecen de esta afección no se les puede realizar la circuncisión al nacer, ya que en medio de la operación, el cirujano utiliza parte del tejido del prepucio para la reparación del hipospadia. A pesar de ser un proceso ambulatorio, es necesaria la aplicación de anestesia general al paciente, dejándolo inconsciente para que no pueda sentir dolor durante la cirugía.

Cabe destacar que los defectos leves pueden repararse con una sola operación, pero pueden presentarse casos más graves que requieran de dos o más cirugías.

El especialista usará un pequeño pedazo de prepucio o tejido de otro sitio, para elaborar un tubo que sirva para incrementar la extensión de la uretra, acción que permitirá que la misma desemboque en la punta del pene.

Durante la cirugía, es probable que se le coloque al paciente un catéter o sonda en la uretra, con la intensión de que mantenga su nueva forma. Con el catéter se puede sujetar la cabeza del pene, manteniéndolo en su lugar.

Esta sonda se retirará luego de pasadas entre 1 o 2 semanas después de la operación. La mayoría de los puntos de la sutura se disolverán por sí solas, por lo que no será necesario retirarlas posteriormente.

Razones para realizar el procedimiento

La cirugía de reparación se hace necesaria porque de no tratarse el problema de la hipospadia a tiempo, más adelante, el niño en sus diferentes etapas de crecimiento o aun en su adultez, pueda presentar otros problemas como:

  • Disminución de la fertilidad
  • Problemas de control en la dirección de la orina
  • Curvatura del pene durante la erección
  • Vergüenza causada por la apariencia del pene

La cirugía no se hace necesaria solo en los casos donde la afección no interfiera con la micción normal estando de pie, la función sexual o el depósito de semen.

Riesgos

Los riesgos que se pueden derivar de una cirugía de reparación incluyen: aparición de una fistula u agujero, que puede dejar escapar la orina; formación de hematomas o coágulos de sangre grande; cicatrización de la uretra reparada o estrechamiento.

Preparación: Antes de la cirugía

Antes de realizar la cirugía de reparación, el médico necesitara conocer la historia clínica completa del paciente, y luego de revisarla, procederá a realizarle un examen físico. Debe informarle al especialista sobre algún tipo de tratamiento que esté tomando el niño o nombre de los medicamentos.

Esto debe incluir no solo medicinas sino también hierbas, complejos vitamínicos y otros, que esta ingiriendo con o sin receta médica. De igual manera, debe informarle al médico sobre los tipos de medicamento a los cuales el paciente pueda presentar alergias.

Debe informarse de cuáles son los medicamentos que el niño debe consumir antes de la operación. Como parte de la preparación para el día de la operación, el paciente no deberá comer ni beber nada después de medianoche anterior a la cirugía.

Debe darle al niño el medicamento que haya recomendado el médico para antes de la operación, acompañado con solo un sorbo de agua. En medio del examen físico se verificara el estado de salud del paciente y se está en condiciones para realizársele la cirugía. En caso de que el niño presente alguna enfermedad, la operación se suspenderá hasta que se mejore.

Después del procedimiento

El pene del niño se fijará firmemente con cinta a su abdomen inmediatamente después de la cirugía, para que no se mueva. Generalmente, se le coloca una protección sanitaria o especie de copa plástica sobre el pene, para proteger la zona de la operación.

También se le coloca una sonda vesical, la cual le permitirá la salida a la orina de la vejiga, permitiendo a su vez que la orina fluya libremente hacia el pañal del bebe. Se procederá a darle liquido al niño para estimular su orina, y con ello evitar que se le acumule presión en la uretra.

En los casos que se presente dolor, se le pueden suministrar medicamento para el alivio. Habitualmente, esta cirugía no requiere de hospitalización, por lo que el paciente puede volver a su casa el mismo día.

Al ser dado de alta, el médico especialista le dará a la madre o al encargado del menor, las indicaciones con los cuidados que debe seguir, luego de la cirugía.

Expectativas y pronósticos

Los resultados obtenidos de la operación, es para toda la vida, contando con excelentes pronósticos después de realizada la cirugía. El pene lograra funcionar casi o completamente normal, además de que lucirá muy bien.

Con respecto a las expectativas, es probable que el paciente requiera de varias operaciones si presenta un caso de hipospadia severa o complicada, con el objetivo de reparar el orificio en la uretra o su estrechamiento.

De igual manera, tendrá que realizar visitas posteriores a la operación al urólogo infantil, para ir supervisando el proceso de sanado de la cirugía. Por lo general, requieren de una visita especial cuando llegan a la etapa de la pubertad.

Nombres alternativos de esta operación

Uretroplastia; Meatoplastia; Glanuloplastia

Instrucciones para el paciente

Entre los cuidados que debe tener luego de la cirugía prevalece el cuidado con las heridas quirúrgicas mientras están abiertas; tener cuidados personales; realizar ejercicios de Kegel.

Imágenes 

Para poder profundizar en este tema, te dejamos un video en el cual se pueden apreciar las imágenes que hacen referencia a esta patología.

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