Descubre todo acerca del sistema reproductor femenino y más

El Sistema reproductor femenino, está comprendido por los órganos sexuales de la mujer que junto con los del hombre, son los responsables de la reproducción humana. Este sistema incluye el útero y su cuello, los ovarios, las trompas de Falopio, y la vagina.

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Introducción al Sistema reproductor femenino

El Sistema reproductor femenino está constituido por los órganos genitales de la mujer, que a su vez se constituyen y clasifican en externos e internos. A pesar de esto, existen algunas circunstancias donde las mamas son tomadas también como parte de dicho sistema reproductor.

Existen además otros órganos que influyen en su desarrollo y funcionamiento, tales como el hipotálamo, nombre de una de las regiones del cerebro; la hipófisis, que se refiere a la glándula ubicada en la base del cerebro cercana al hipotálamo; y las glándulas suprarrenales contentivas en los riñones.

Las funciones que cumple el hipotálamo dentro del sistema reproductor femenino, es coordinar las interacciones que deben producirse entre los órganos genitales, con la hipófisis y las glándulas suprarrenales, regulando con ello dicho sistema.

Esto va sucediendo a medida que sea van liberando hormonas, que controlan y coordinan las acciones del organismo, durante este proceso químico. Estas hormonas incitan la producción de mucosidad de las hormonas sexuales femeninas dentro de los ovarios, así como también estrógenos y progesterona, e incluso hormonas masculinas como es el caso de los andrógenos, que también cumplen sus funciones dentro del sistema.

El crecimiento del vello púbico y axilar durante la etapa de la pubertad, y la masa muscular en niñas y niños, es parte de los estímulos que proporcionan las hormonas sexuales masculinas en el organismo. El hipotálamo induce a la hipófisis en la producción de prolactina después del parto, para que se produzca la leche materna.

En cuanto a las glándulas suprarrenales, estas también originan hormonas sexuales femeninas y masculinas, pero en pequeñas cantidades. Estas glándulas forman parte del sistema endocrino.

 

¿Qué es?

El Sistema reproductor femenino, es el conjunto órganos que interactúan entre sí para que se dé la reproducción humana, clasificados en externos e internos. La parte externa es conocida con el nombre de vulva, que significa “cubierta”; está ubicada entre las piernas, cubriendo la entrada hacia la vagina y a otros órganos reproductores del cuerpo.

Por encima de la entrada de la vagina, se encuentra el monte de Venus, nombre que se le asignó a dicha zona carnosa. Además de esto, están los labios de la vagina, denominado así a los dos pares de pliegues de piel que rodean el área vaginal. Otro importante elemento es el clítoris, un órgano sensorial pequeño situado en la parte delantera de la vulva, justo donde los pliegues de los labios se unen.

Entre los labios y la vagina existe un canal hacia la uretra, por donde se traslada la orina desde la vejiga hacia la expulsión. El vello púbico comienza a manifestarse en los labios externos y monte de Venus, cuando la niña tiene obtiene su madurez sexual.

Los órganos del sistema reproductor femenino interno son: las trompas de Falopio; los ovarios; el útero; y la vagina. La vagina, es una especie de tubo muscular y hueco, que se prolonga desde la entrada del área vaginal hasta el útero.

Se puede contraer y expandir, gracias a sus paredes musculares, permitiéndole esto albergar elementos delgados y anchos, como la salida de un bebé.  La vagina se protege y mantiene húmeda producto de las membranas mucosas que recubren sus paredes musculares.

Durante las relaciones sexuales, es la vagina por donde penetra el pene; también es el lugar del cuerpo por donde se expulsa al bebe mediante el parto;  y el sitio por donde sale la sangre del periodo menstrual. Dentro de la vagina se encuentra un tejido delgado parecido a un pedazo de piel llamado himen, el cual en cada mujer es diferente.

Cuando la mujer tiene su primera experiencia sexual, generalmente el himen se estira o se rasga, y hasta puede presentarse un pequeño sangrado con dolor leve. La vagina se conecta al útero a través del cuello del mismo. Este tiene paredes gruesas y fuertes.

Su abertura es muy pequeña, sin embargo se puede expandir durante el parto, para permitir la salida del bebé. Dentro de las características del útero están que cuenta con una forma de pera invertida, embestida con paredes musculares y un grueso recubrimiento.

Inclusive, los músculos más fuertes del cuerpo de la mujer se sitúan en el útero. Al igual que la vagina, puede contraerse y expandirse con la finalidad de alojar al feto en crecimiento. Las medidas normales del útero son de unas 3 pulgadas, lo equivalente a 7.5 centímetros de largo; y 2 pulgadas, o lo que es igual 5 centímetros, en lo ancho, cuando una mujer no está embarazada.

Las trompas de falopio ensamblan los ovarios con el útero en las esquinas superiores del útero. Los ovarios, están constituidos por dos órganos con forma ovada, situados a la derecha e izquierda del útero. Dentro de sus funciones se entran producir, almacenar y liberar óvulos dentro de las trompas de Falopio, es decir, la ovulación.

El sistema de reproducción femenino cuenta con dos trompas de Falopio, que están vinculadas al útero, y que poseen un conducto muy pequeño. A los extremos de las trompas de Falopio, hay unas zonas con formas embudo y orillas irregulares que envuelven al ovario, pero sin adherirse a él totalmente.

Al expulsar el óvulo del ovario, entra a la trompa de Falopio y entonces, los diminutos pelos del revestimiento lo impulsan hacia el útero por un canal estrecho. Los ovarios producen las hormonas sexuales femeninas, como el estrógeno y la progesterona, formando parte del sistema endocrino.

Partes del aparato genital femenino

Está conformado en primer lugar por el esquema de la región pélvica de la mujer, incluyendo los órganos internos, que en su parte frontal tienen: el labio mayor y menor; la vulva; el vestíbulo y su bulbo; el clítoris con glande y cuerpo.

También está la vagina y el himen. Forma parte del mismo el Útero; Cérvix; orificios tanto externo como interno; canal cervical; la cavidad uterina.  Las trompas de Falopio e el Istmo; la fimbria ovárica; el ovario.

Otras de las partes son el peritoneo visceral pélvico; ligamentos anchos y redondo; ovárico; la región del suspensorio del ovario. En el área interna de la sangre, están los vasos sanguíneos; las arterias y venas ováricas; las arterias y venas uterinas y las vaginales. También el suelo pélvico conocido como el elevador del ano.

Órganos internos

Los ovarios, son los que producen los gametos femeninos u ovocitos. Tienen diversos tamaños dependiendo de la edad de la mujer y la estructura de la cavidad abdominal que es donde se alojan.

Se dice que ocurre una ovogénesis cuando se forman los óvulos o gametos femeninos, un proceso que ocurre en las cavidades o folículos protegidas por paredes de células que nutren el óvulo. Por cada folículo hay un solo óvulo, el cual, en un lapso de 28 días, se madura, y el proceso de ovogénesis se da de manera periódica.

La aparición del vello, el desarrollo de las mamas, y otros cambios hormonales de la mujer son responsabilidad de los estrógenos y progesterona que se deriva de los ovarios, elementos que van preparando al cuerpo para la reproducción y el embarazo.

Otro de los órganos internos son las trompas uterinas, canales que vinculan al útero con los ovarios y cuyas medidas son de entre 10 y 13 centímetros, lugar donde se produce la fecundación. Al producirse la división del cigoto, viaja a través de las trompas al útero.

Cuando el embrión se forma en las trompas se habla de un embarazo ectópico pero es muy raro que suceda. El Útero, es otro órgano del aparato reproductor femenino interno, de forma hueca y musculosa donde se forma el feto. El endometrio, es la pared interior del útero donde ocurren los cambios cíclicos menstruales.

La vagina, es la vía que conduce hacia el exterior, por donde entran los espermatozoides. La arteria uterina, es la que propicia la irrigación sanguínea de los genitales internos. Las fibras simpáticas situadas dentro del plexo celíaco originan la inervación, que a su vez emergen del nervio pélvico.

Órganos externos

Dentro de la lista de órganos externos se encuentran la vulva, la cual está compuesta por el clítoris, denominado así al órgano de la mujer que es altamente erógeno y rígido. También están los labios, clasificados en labios mayores y menores, ubicados dos de cada lado, con la apariencia de un pedazo de piel plegada y saliente, de varios tamaños.

El llamado monte de venus, una especie de almohadilla algo grasosa situada en la parte delantera de la sínfisis púbica, contentiva de glándulas sudoríparas y sebáceas, que por lo general está cubierta por vello púbico.

El vestíbulo vulvar, que se refiere a una zona en forma de almendra, la cual presenta cuatro orificios: el orificio vaginal; las glándulas parauretrales de Skene y las de Bartolino; y el meato de la uretra. Cabe destacar que la apariencia y la forma en que se presenta el aparato reproductor femenino externo, varía considerablemente entre una mujer u otra.

¿Cómo funciona el sistema reproductor femenino?

A través del sistema reproductor femenino se producción óvulos; la mujer puede tener relaciones sexuales; se protege y nutre al óvulo fertilizado hasta finalizar su desarrollo; la mujer pueda dar a luz (alumbramiento).

Sin la existencia de las gónadas u órganos sexuales, la reproducción no sería posible. Todos estos son elementos que forman parte de la fisiología del aparato reproductor femenino. Tanto el hombre como la mujer poseen gónadas.

En la mujer son los ovarios, que a su vez originan lo que se conoce como gametos femeninos son óvulos, mientras que en el hombre son los espermatozoides. Las mujeres tienen dentro de sus ovarios equis cantidad de óvulos, los cuales se activan cuando esta entra en la etapa de la pubertad.

La glándula pituitaria que se encuentra ubicada en el centro del cerebro, comienza a producir hormonas que incentivan a los ovarios para reproducir hormonas sexuales femeninas, especialmente el estrógeno. Cuando esta hormona se acciona, la niña – adolescente se desarrolla teniendo su primera menstruación, lo que la convierte en una mujer madura sexualmente.

Este ciclo menstrual, se les dará a la mujer una vez al mes, aproximadamente. Se dice que la mujer ovula, cuando un ovario manda un óvulo hacia alguna de las trompas de Falopio. Dicho óvulo puede ser fertilizado por la acción de un espermatozoide, mientras esté en la trompa de Falopio.

Si no ocurre la fecundación, entonces el óvulo se secará en un lapso aproximado de dos semanas y será expulsado del cuerpo a través del útero transformado en la sangre de la menstruación. El flujo menstrual estará conformado de sangre y tejidos que recubrían al útero internamente.

La mayoría de las veces, la menstruación tiene una duración de entre 3 y 5 días. Por lo general, el ciclo menstrual llega acompañado por algunas molestias que se manifiestan tanto física como emocionalmente, a lo que se le denomina el síndrome premenstrual.

Algunas de estas molestias son: la aparición del acné; dolor de espalda y de cabeza; senos sensibles a la palpación; hinchazón; ansiedad; irritabilidad; depresión; estrés; entre otros. Durante los primeros días del período, se pueden presentar dolores abdominales o cólicos, ocasionados por una sustancia química del cuerpo llamada prostaglandinas.

Dicha sustancia provoca la contracción de los músculos lisos del útero, las cuales aparecen de manera involuntaria, siendo en algunos casos débiles o también intensa y aguda. El ciclo menstrual de una mujer adulta es por lo general de 28 días, aunque en algunas mujeres pueden variar en lapsos de entre 23 y 35 días.

¿Qué es la reproducción?

Mediante la reproducción, los organismos generan a otros organismos de su mismo tipo. Dentro del proceso de reproducción, el sistema reproductor femenino se vuelve la esencia del mantener viva a una especie, un elemento que lo diferencia de otros sistemas del cuerpo.

Durante el proceso de reproducción humana, participan dos tipos de células sexuales o gametos tanto masculino como femenino, siendo estos el  óvulo y el espermatozoide, los cuales se unen a través del sistema reproductor femenino.

Una vez que el espermatozoide se une con un óvulo, dicho óvulo pasa a denominarse como cigoto. Luego, el cigoto pasa por un proceso donde se transforma en un embrión, y se va desarrollando hasta convertirse en un feto que luego de 9 meses será un bebé.

Dentro de la reproducción, es tan importante el aparato reproductor masculino como del sistema reproductor femenino. A través de sus genes, los seres humanos, les traspasan algunas de sus características a sus hijos, lo que va de generación en generación.

Se transmiten los rasgos humanos de los padres e incluso, los bebes pueden llegar a parecerse a otras personas que forman parte de la familia. Estos genes son proporcionados al feto por la parte del padre a través del espermatozoide, y la madre a través del óvulo.

Fecundación del óvulo

A la fecundación del óvulo también se le denomina como proceso de fertilización, donde el sistema reproductor femenino tiene papel protagónico. Este ocurre cuando la pareja establecida por un hombre y una mujer, sostienen relaciones íntimas sexuales en los días en que la mujer esta ovulando.

Al finalizar el acto sexual, generalmente, el hombre expide una sustancia a través del pene llamada semen y a esto se le conoce como eyaculan. Dentro de este semen están contenidos millones de espermatozoides, que son “depositados” en la vagina de la mujer.

Desde allí, se van buscando la dirección de la trompa de Falopio, a través del cuello uterino y el útero, para unirse al óvulo. De esos millones de espermatozoides, solo uno lo consigue. Al óvulo fertilizado se le llama cigoto, un blastocisto multicelular, cuyo tamaño es similar al de la punta de un alfiler. Luego se introduce en el endometrio, que es el revestimiento del útero.

En dicho punto actúan el estrógeno y la progesterona, que originan el ensanchamiento del endometrio y le proporcionan la cantidad de sangre necesaria para que el blastocisto pueda luego  meterse en la pared del útero y tomar los nutrientes de ella, procedimiento conocido como implantación.

Se inicia la actuación de las células internas que van construyendo el disco embrionario, lo que será el lugar de formación y desarrollo del bebé. En el caso de las células externas estas se convierten en las membranas delgadas que rodean al bebé.

En un periodo relativo a unas 8 semanas, el embrión ya tiene formado: el corazón y la sangre; el estómago y los intestinos; los músculos y la piel; el cerebro y los nervios. Desde la semana nueve y hasta el momento del nacimiento, se le da paso a la etapa fetal, donde el desarrollo del bebe continua con movimientos y cambios de las células, entre otros.

Dentro del saco amniótico el feto cuenta con la presencia de un líquido amniótico, que hace que flote, y de la placenta de la madre, recibe el oxigeno y los nutrientes necesarios. La placenta tiene forma circular y esta adherida al revestimiento interno del útero, estableciendo vínculo con el feto a través del cordón umbilical. Tanto la placenta como el líquido amniótico, protegen al feto.

El embarazo tiene una duración en la mujer de unos 280 días, lo que es igual al lapso de 9 meses. Llegado el momento del parto, comienzan los dolores ya que el bebe comienza a hacer presión en el cuello del útero, haciéndole presión con la cabeza.

La mucosidad en el cuello del útero comienza a aflojarse, ensanchándose para darle paso a la salida del bebe. Cuando se “rompe la fuente”, es porque se ha roto la bolsa o membrana protectora del feto, y el líquido amniótico comienza a salir a través de la vagina.

Las paredes del útero se contraen debido a que se activa la hormona llamada pituitaria y la oxitocina, originando las contracciones que finalmente son las que hacen que el cuello del útero se ensanche y comience a abrirse. El cuello del útero comienza a abrirse lo suficiente para que el bebé salga.

Generalmente, lo que primero sale del cuerpo del bebé es su cabeza, y junto con el niño se viene el cordón umbilical, el cual es cortado a la altura del ombligo del bebe. En la última fase del proceso se expulsa la placenta, lo que se denomina como el posparto.

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