Salud Mental Infantil y los Trastornos Mentales en Niños

Nuestros niños a veces son objeto de actitudes que muchos padres no logran comprender, este tipo de actitudes tiene su explicación en el ámbito de la medicina específicamente su desarrollo psicológico, estos y otros temas como salud mental infantil son los que se tratan en este artículo.

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¿Qué es salud mental en los niños?

Podemos comenzar preguntándonos ¿qué es salud mental infantil?. La respuesta sería son todas las relaciones tempranas que tiene el niño con el entorno social y emocional que lo rodea, desde el inicio de la infancia y la niñez. Igualmente es la etapa referida a la capacidad del niño de expresarse y desarrollar sus emociones.

Enfermedad mental en los niños

Los más pequeños pueden igual que los adultos padecer de problemas de índole mental, aunque los síntomas no son iguales. Trataremos en éste artículo de informar al lector sobre los temas más relevantes en cuanto al tema que nos ocupa. Es importante que los padres se informen sobre como ayudar en estos casos a sus hijos.

Tal como mencionábamos al comienzo de este artículo para algunos padres puede resultar difícil identificar una afección mental en los niños por falta de información.

Los padres deben estar alerta de cuales son las señales o síntomas para detectar una enfermedad mental en los niños, a objeto de poder ayudarles, ya que muchos niños pueden beneficiarse con tratamiento adecuado y superar este tipo de problemas.

¿Por qué es tan difícil para los padres identificar una enfermedad mental en los niños?

Generalmente cuando los niños presentan problemas mentales, dependerá de los adultos y de la vida que puedan llevar los niños en su entorno social. A veces los adultos no saben cuales son los síntomas o señales de los problemas mentales de los niños.

Aunque los padres o personas mayores que el niño, tengan conocimiento de los síntomas o señales de alerta sobre esto, es posible que sea algo complicado detectar algún problema debido a que puede ser tomado como una conducta normal de su etapa de niñez.

Posiblemente algunas personas piensen que los niños exterioricen algún síntoma en alguna ocasión. Debemos recordar que los niños muchas veces carecen de capacidad de vocabulario o del debido desarrollo para expresar los problemas que los afecten.

Algunos padres pueden impedir la ayuda adecuada para la solución de los problemas de sus hijos debido al estima sobre la enfermedad mental, así como el uso de medicamentos, el costo del tratamiento que requiere, logrando con esto el impedimento en la solución del problema del niño.

¿Qué problemas de salud mental afectan a los niños?

Los niños pueden ser afectados por problemas de salud mental que los mismos adultos, sin embargo éstos lo expresan de manera totalmente distinta. Generalmente los niños en estado deprimido la actitud es irritabilidad en mayor grado que un adulto, asimismo en éste estado suelen presentar tristeza.

Para ilustrar un poco al lector, mencionaremos algunos problemas que presentan los niños en cuanto a salud mental, los mismos son:

Trastornos de ansiedad: pueden presentar varios tipos de trastornos tanto ansiedad, así como trastorno obsesivo, compulsivo, fobia social, postraumático, etc., este tipo de trastornos comúnmente afecta la vida diaria de los niños.

Los niños generalmente pueden sentir algo de preocupación en cuanto a un cambio en cualquier etapa de su desarrollo en relación a una siguiente. En tanto cuando esta preocupación se convierte en estrés se hace difícil el desenvolvimiento del niño, y es el momento cuando se debe detectar si existe trastorno de tipo ansioso.

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Trastorno por déficit de atención e hiperactividad: cuando el niño es afectado por este síntoma suelen existir consecuencias de tipo como hiperactividad, dificultad de atención, comportamiento de impulsividad. Algunos presentan todas estas categorías de síntomas, mientras que otros pueden presentar sólo una.

Trastorno del espectro autista: este tipo de trastorno se presenta antes de los tres años de edad. Es considerado un trastorno grave ya que aunque los síntomas pueden variar, siempre afecta al niño en cuanto a la forma de comunicación e interacción con los demás.

Trastornos de la alimentación: Los trastornos de la alimentación, como la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno alimentario compulsivo, son afecciones graves que, incluso, pueden poner en riesgo la vida. Los niños se pueden preocupar tanto por la comida y por el peso que le dan poca importancia a todo lo demás.

Trastornos del estado de ánimo: el niño puede tener sentimientos de tristeza o cambios de estado de ánimo y puede presentar depresión, bipolaridad, llegando al punto extremo considerados graves en cuanto al cambio de estados de ánimo extremos en relación a la mayoría de las personas.

Esquizofrenia: este tipo de afección produce en el niño lo que llamamos “psicosis”, lo que hace que éste pierda contacto con el entorno o la realidad donde se encuentre. Este tipo de patologías puede presentarse en la adolescencia hasta aproximadamente los veinte años.

¿Cuáles son los signos de advertencia de las enfermedades mentales en los niños?

Algunos signos de advertencia  que deben tener presente los padres en relación con sus hijos, de este tipo de enfermedades son:

Cambios en el estado de ánimo: debe tenerse presente y estar pendiente de los sentimiento de tristeza o distracción que supere dos semanas, así como cualquier otro cambio en el estado de ánimo que sea evidente y cause problemas en cuanto a su relación con actividades escolares o entorno social y familiar.

Sentimientos intensos: debe estarse pendiente de sentimientos de miedo excesivo sin razón aparente, puede éste ir acompañado de elevación de la frecuencia cardíaca o respiratoria. Así debe prestarse atención a las preocupaciones o sensación de miedo fuerte que afecten las actividades diarias del niño.

Cambios de conducta: pueden haber cambios drásticos en su comportamiento o su personalidad. Otro síntoma puede ser la frecuencia de riñas o peleas que suelan presentarse, puede haber uso de armas o deseo de causar daño a los demás. Pueden haber cambios drásticos o que puedan generar salida de control.

Dificultad para concentrarse: hay que estar igualmente alertas o pendientes de síntomas de dificultad para la concentración o cuando se vea al niño en estado de tranquilidad excesiva, ya que pueden causar perturbación en cuanto al desarrollo y rendimiento escolar.

Adelgazamiento inexplicable: igualmente estar alertas cuando el niño tenga pérdida del apetito de forma sorpresiva, cuando existan vómitos frecuentes, así como uso de laxantes; todo ello puede llevarnos a pensar en problemas de tipo alimenticio.

Síntomas físicos: pueden tener síntomas como dolores de estomago, de cabeza, en vez de síntomas de ansiedad o tristeza.

Daño físico: puede darse la situación de afecciones de salud mental denominadas “autolesiones”, las cuales suelen tener la característica que el niño puede tener el deseo de lastimarse el mismo, haciéndose cortes o quemaduras. Igualmente pueden tener pensamientos de índole suicida e incluso pueden intentar hacerlo.

Abuso de sustancias: puede haber consumo de alcohol o drogas con el objeto de escaparse de los problemas o las situaciones que tengan.

¿Qué debo hacer si sospecho que mi hijo padece una afección de salud mental?

Es conveniente aconsejar al lector así como a los padres que puedan estar interesados en este artículo de hablar con el especialista, si tu hijo presenta algún síntoma o si le preocupa el estado de salud mental del niño.

Es de suma importancia la salud mental infantil. Igualmente es aconsejable conversar con el maestro del niño o personal escolar, así como de familiares para ver si ha existido cambios en la actitud del niño.

¿Cómo diagnostican los proveedores de atención médica las enfermedades mentales en niños?

Estas enfermedades en los niños son diagnosticadas y tratadas según los síntomas que presenten. No existen pruebas como tal que puedan decir o hacer pensar que el niño presente algún problema de índole mental.

Para la elaboración del diagnóstico, el especialista puede sugerir que lo evalúe un psiquiatra, psicólogo, un médico tratante de la conducta de niños o un trabajador social.

Existirá una relación entre el médico tratante y el paciente (en este caso el niño), y esto permitirá determinar si presenta algún tipo de problema en su salud mental.

Esto podrá determinarse de acuerdo a los síntomas y características que determina el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM), esta es una guía publicada por la American Psychiatric Association (Asociación Estadounidense de Psiquiatría) en relación a esta materia.

Asimismo el médico especialista en salud mental  investigará otro tipo de causas que puedan determinar el comportamiento del paciente, así como antecedentes de enfermedades u otro tipo de traumas que presenten los niños afectados.

Posiblemente el médico preguntará a los padres sobre el desarrollo de su hijo, como se desenvuelve en el área escolar o del tipo de  actividades diarias que el niño desarrolle. Asimismo investigará sobre antecedentes familiares en cuanto si han padecido de enfermedades mentales.

Puede ser posible que el diagnóstico de enfermedades de tipo mental en niños no sea muy fácil de precisar, debido a que los niños tienen dificultad para expresar sentimientos, y su desarrollo normal puede ser variable de un niño a otro. Sin embargo el médico deberá tratar en lo posible de ofrecer un diagnóstico preciso para poder llevar un tratamiento adecuado.

¿Cómo se trata la enfermedad mental en los niños?

La enfermedad de salud mental infantil posee varias formas de ser tratadas, entre algunas de ellas podemos mencionar:

Psicoterapia: este tipo de tratamiento se denomina igualmente «terapia conversacional» o «terapia conductual», ya que de esta manera pueden ser tratados los problemas de salud mental directamente el especialista y el niño.

En este modo de terapia el niño puede aprender de su afección, así como del estado de ánimo, sentimientos, pensamientos incluso el comportamiento que pueda estar presentando.

Con este tipo de terapias el paciente afectado puede aprender a reaccionar favorablemente ante situaciones exigentes o en el entorno donde se desarrolle, y enfrentar desafíos o situaciones específicas.

Medicamentos: al niño se le podrá recetar determinados tipos de medicamentos, siempre bajo la supervisión del médico tratante. Entre este tipo de medicamentos suelen recetarse antidepresivos, estimulantes, ansiolíticos, antipsicóticos así como medicamentos estabilizantes del animo.

Todos con el fin de mejorar la salud mental infantil. Más adelante tocaremos el tema del tipo de medicamentos que pueden utilizarse en cuanto al tema en cuestión.

No todos los niños reaccionan igual a los medicamentos utilizados para este tipo de afecciones. Los padres deberán consultarle al médico tratante sobre cuál será el tratamiento más adecuado para su hijo, asimismo deben informarse sobre los riesgos que éstos puedan traer al niño.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a lidiar con una enfermedad mental?

En este tipo de afecciones los padres deben dar el mayor apoyo posible a sus hijos, ya que son pieza clave en el proceso de este tipo de afecciones. Cuando existe un diagnóstico de salud mental infantil que refleje un problema, tanto padres como hijos presentan algunos síntomas de ira, falta de esperanza, frustración.

Los padres deberán solicitar al médico especialista consejos de como actuar con su hijo cuando presenten este tipo de problemas de salud mental infantil, y sobre como manejar tales situaciones y conductas difíciles.

Una forma de ayuda en estos casos de los padres al niño, es tratar de divertirse y relajarse de forma sana preferiblemente buscar diversiones al aire libre. Se debe hablar bien al niño sobre las habilidades que posee, así como de fortalezas.

Se deben explorar diversas técnicas para el manejo del estrés, con el fin de ayudar a sobrellevar situaciones de estrés en el niño.

Puede ser igualmente factible solicitar la ayuda de terapia familiar o con grupos de apoyo. El entorno del niño debe estar consciente del tipo de patología que éste presente y será de suma importancia el apoyo que puedan brindarle al niño. Así como es importante que entiendan el tipo de enfermedad y los sentimientos del niño, y puedan ayudarlo y como actuar para hacerlo.

Se debe informar a los maestros o personal del colegio del niño sobre la salud mental infantil que presente el niño, todo con el fin de que pueda elaborarse un plan adecuado para las necesidades del menor afectado.

Se debe buscar ayuda especializada cuando los padres sientan preocupación por la salud mental de su hijo. Los padres deben buscar la ayuda adecuada para su hijo sin permitirse sentir algún sentimiento de vergüenza o miedo para tal fin.

Con el apoyo adecuado se puede indagar si el niño presenta alguna afección mental y analizar las posibilidades de tratamiento para darle la ayuda adecuada para tal fin y superar la misma.

Los niños y la salud mental

La salud mental en la etapa infantil se trata sobre el desarrollo e indicadores de las emociones, asimismo las habilidades saludables y el enfrentar los problemas que se van presentando. los niños cuando son sanos en su totalidad poseen una calidad de vida positiva y tienen buen desempeño tanto en el colegio, hogar y donde hace vida social.

¿Es solo una etapa?

Siempre debe buscarse ayuda adecuada y al momento si el niño tiene un comportamiento o actitud peligrosa o se le notan deseos de lastimarse a otras personas o a si mismo.

Debe buscarse ayuda adecuada cuando la actitud o las situaciones sean difíciles durante semanas o si se están ocasionando problemas en el colegio, el hogar o con su roce social con amigos.

Un estudio a fondo es necesario para saber que tipo de tratamiento debe ser utilizado y cuál es el más eficaz. El tratamiento en el justo momento ayudará a tratar las dificultades que presente el niño así como otros inconvenientes que puedan presentarse en el futuro de índole grave.

¿Cuándo buscar ayuda?

Puede resultar difícil la distinción entre emociones y comportamiento que conlleva el desarrollo infantil así como de aquellos que son motivo de atención. Se debe recordar que algunos trastornos tales como ansiedad, depresión, hiperactividad suelen ocurrir durante la infancia.

En algunos casos los adultos que solicitan tratamiento tienen recuerdos que afectaron su niñez, y les hubiera gustado recibir la ayuda adecuada en su momento. Tal como lo mencionábamos en párrafos anteriores, si el comportamiento del niño dura por semanas o más tiempo; afectando al niño o a su entorno familiar o colegio, se debe solicitar ayuda inmediata.

Los niños pueden recibir tratamiento adecuado, cuando presenten síntomas específicos, asimismo podrán recibir evaluaciones cuando:

Tengan síntomas de rabia seguidas o de mucha irritabilidad de forma frecuente.

Generalmente conversan sobre sus temores o preocupaciones.

Suelen presentar dolor estomacales, dolores de cabeza de manera seguida, sin que tengan causa aparente o conocida.

Otra característica que presentan es que están en constante movimiento o hiperactivos, a excepción cuando están distraídos con vídeo juegos o dispositivos tecnológicos.

Sufren de pesadillas de manera frecuente o pueden presentar sueño en el transcurso del día. Igualmente presentan la particularidad de dormir demasiado o muy poco. No tienen interés de jugar con otros niños, o les es difícil hacer amistades.

Presentan problemas académicos o tiene bajo rendimiento escolar. Repiten varias veces las acciones o comprueban las cosas una y otra vez, por temor a que suceda algo no adecuado.

Tanto los adolescentes como los niños mayores, pueden beneficiarse de una evaluación en cuanto a:

  • Pierden el interés en situaciones que antes disfrutaban.
  • Tienen energía baja.
  • Tienen sueño todo el día, aunque igualmente pueden dormir poco o en exceso.
  • Suelen pasar tiempo solos durante períodos realmente largos, así como evitan las actividades sociales o en grupos, amigos, familiares.
  • Les da temor subir de peso o hacen dieta de forma excesiva.
  • Se causan daño ellos mismos (se producen heridas, quemaduras así como otro tipo de lesiones).
  • Pueden consumir cigarrillos o fumar, usan drogas y beben.
  • Tienen conductas de riesgo o destructivas acompañados o estando solos.
  • Pueden tener pensamientos de suicidio.
  • Presentan dos particularidades a veces pasan mucho tiempos de energía y actividades y a veces necesitan dormir mucho menos de lo normal.
  • Piensan que otras personas controlan sus mentes, o escuchan cosas que los demás no pueden.

Las primeras medidas que los padres pueden tomar

Cuando los padres sientan angustia o preocupación por su hijo, ¿qué deberán hacer?

Como consejos ante estas inquietudes podemos recomendar:

Hablar con el maestro o el representante escolar de su hijo. Debe interrogarlo sobre:  ¿Cómo se comporta el niño en la escuela, guardería o en sus actividades recreativas?.

Debe conversar con el médico especialista del niño (pediatra). Al mismo se le deberá informar de la actitud del niño y todo lo relacionado a la conducta que se observe en el menor.

Puede solicitarse la necesidad de referencia a un profesional especializado en salud mental infantil, con la debida experiencia de como tratar niños.

Cómo encontrar respuestas

Con el estudio adecuado de la salud del niño pueden aclararse dudas y problemas posteriores sobre el comportamiento o actitud del niño y posteriormente brindar seguridad y apoyo en los pasos que se deban seguir.

Igualmente hay la posibilidad de conocimiento de fortalezas y debilidades del paciente, así como se determina que pasos podrían ser útiles a estos efectos.

Cuando se realiza una evaluación a fondo de la salud mental infantil del niño, se incluye:

Una reunión con los padres, la cual tiene por objeto conversar sobre la historia y desarrollo del niño, así como el temperamento, sus relaciones con amigos, familiares, habilidades, intereses, así como sobre la historia clínica y los tratamientos previos que puedan indicarse. Debe considerarse de  importancia la idea de cual es la situación actual del niño.

Se debe averiguar sobre si ha cambiado de colegio, si ha habido una enfermedad entre sus familiares, o cambios en la vida diaria del niño.

Deben recabar información sobre el colegio, informes en cuanto al comportamiento, capacidades y dificultades que pueda desarrollar, así como pruebas estandarizadas. Igualmente se realizara una entrevista con el niño para averiguar sobre las experiencias, pruebas, comportamiento y todo lo que se considere necesario.

Opciones de tratamiento

En cuanto a resultados posteriores a la evaluación se pueden presentar sugerencias en cuanto al comportamiento del niño, éste puede tener relación con cambios y tensiones tanto en el hogar, el colegio o entorno social. Todo lo cual puede resultar en un trastorno que requerirá de un tratamiento, el cual puede contener:

Psicoterapia o “terapia de diálogo”: ya en párrafos habíamos conversado sobre esto, sin embargo para ilustrar un poco más al lector, diremos sobre esto que existen algunos tipos de terapias o enfoques diferentes para la psicoterapia, entre estos están psicoterapias dirigidas a problemas específicos.

Existe más información sobre esto en páginas específicas del Instituto Nacional de la Salud Mental conocido por sus siglas como NIMH.

Este tipo de psicoterapia son eficaces para los niños y ésta incluye:

En el caso de niños y adolescentes debe haber participación de lo padres para el caso del tratamiento.

Debe existir la capacitación de habilidades la práctica de éstas dentro del hogar, el colegio.

Medidas de progreso como ejemplo escalas de las notas del niño, mejoría en el tipo de tareas asignadas, las cuales se observarán a lo largo del tiempo requerido.

Medicamentos: los medicamentos se utilizarán en combinación con la psicoterapia. El tipo de medicamentos utilizados en estos casos dependerá del tipo de diagnóstico, estos serán igual que la misma forma utilizada para los adultos, estos pueden incluir estimulantes, antidepresivos, ansiolíticos, etc.

El tipo de medicamentos sobre los medicamentos específicos para la salud mental infantil se encuentra disponible en la página del NIMH. Si se consultara a distintos médicos deberá el tratamiento ser coordinado.

Consejería familiar: se de incluir a padres u otros familiares en el tratamiento a seguir, esto ayudara a la comprensión así como los desafíos del niño, estos pueden afectar las relaciones con todos los familiares, así como de los mismos padres, y de forma inversa igual.

Apoyo para padres: este tipo de ayudas bien sean en grupo o en forma individual, contienen igualmente capacitación para padres, así como la posibilidad de el logro de nuevas estrategias de ayuda para el niño y el manejo del comportamiento del mismo de forma positiva.

Igualmente el médico tratante podrá dar capacitación a los padres sobre el trato a nivel del desenvolvimiento escolar para la mejora de esta etapa en la vida del niño y así ayudarlo a enfrentar situaciones posibles en la etapa que presenta.

¿Cómo elegir un profesional de la salud mental?

Es de suma importancia solicitar la ayuda de un médico especialista en salud mental infantil, y en especial que esté altamente capacitado para tratar este tipo de trastornos de conducta de los niños. Como sugerencia a los padres cuando acuda al médico tratante, podrá realizar las preguntas siguientes:

  • ¿Se utilizan enfoques en cuanto al tratamiento que estén avalados por la ciencia?
  • ¿Permite que los padres del niño tengan participación en el tratamiento?. De ser positivo ¿Cómo es este tipo de participación?.
  • ¿Existen tareas entre una sesión y otra?
  • ¿Cómo es evaluado el avance del tratamiento?
  • ¿Qué tiempo existe para ver progreso?
  • ¿Cuánto tiempo debe durar el tratamiento?

Se puede encontrar información en relación a esto y adicional a través de un profesional especializado en la materia.

Cómo trabajar con la escuela

Cuando el niño tenga problemas de índole de comportamiento o de tipo emocional que estén en interferencia con sus niveles de estudios escolares; podría verse beneficiado de planes que son ofrecidos para evitar la posible discriminación contra niños con problemas de discapacidad.

Los médicos especializados en salud mental infantil encargados de tratar a los niños, deberán ayudar a los padres con los problemas de su hijo, así como comunicarse con la escuela para tratar el problema. Pueden incluir medidas simples tales como darle al menor la posibilidad de una grabadora para que tome notas. Pueden adoptarse medidas simples como la flexibilidad en cuanto al tiempo de pruebas del niño así como el cambio del aula del niño donde éste tenga un tiempo menor de distracción.

Existen muchos medios de información en relación a lo que pueden aportar las escuelas en relación a estos temas y así poder beneficiar a los niños y a sus padres y lograr una mejor adaptación de los mismos, pudiendo solicitar evaluación y servicios para los hijos.

Muchos centros de información y capacitación para los padres se encuentran a nivel de todo el país. Igualmente existen sitios web como el Centro de Información y Recursos para Padres encargados de este tipo de informaciones, los cuales se encuentran en cada estado.

Existe el Departamento de Educación de los Estados Unidos el cual posee amplia información sobre leyes y mecanismos de ayuda para los niños en sus necesidades a nivel individual en torno a su sitios de estudios escolares.

Hay muchas organizaciones identificadas que tratan información en relación a como trabajar con los colegios, así como información más generalizada de trastornos que suelen afectar a los niños.

Aprenda más

El NIMH posee un sitio web donde ofrece información en relación a publicaciones y páginas sobre salud. Puede existir la participación a nivel grupal con otros padres que permitan enfrentar problemas de índole similar.

Estudios a nivel científico siguen en la investigación sobre nuevas posibilidades de tratamiento para la salud mental infantil. En el sitio del NIMH encontramos una sección denominada “Únase a un estudio” en ella se ofrece información en relación a la participación en la investigación clínica. Asimismo el abordamiento de los trastornos que afectan a los niños.

Este instituto denominado NIMH, apoya y lleva a cabo estudios para la ayuda sobre nuevas formas de diagnóstico y como tratar los problemas mentales de los niños.

Estos estudios o investigaciones tratan sobre los factores de riesgo como los relacionados con la genética y experiencia así como el medio ambiente, ofrece detalles sobre como es el desarrollo de este tipo de trastornos así como identificarlos en el comienzo de la etapa.

De igual forma el NIMH ofrece apoyo y esfuerzos para el desarrollo de nuevas intervenciones, las cuales incluyen tratamientos de tipo psicoterapéuticos, de conducta del niño así como de medicamentos.

Asimismo ofrece formas de diagnóstico y trato de trastornos en los niños. De igual forma determinará los efectos de beneficios en cuanto al tratamiento en la niñez, esta investigación puede ser beneficiosa para la investigación si el tratamiento resulta positivo en la niñez continuando en la adolescencia y la edad adulta.

¿Cómo participar en un estudio de investigación para niños?

Los medicamentos suelen ser dados a los niños para este tipo de problemas aunque éstos no son adultos, generalmente se pueden dar dosis que han sido probadas en adultos exclusivamente.

Según algunas experiencias existe la certeza que algunos cerebros y cuerpos en proceso de desarrollo responderán de manera distinta a los medicamentos o tratamientos que se empleen a tal fin.

La forma de obtener los mejores tratamientos para niños es a través de investigaciones diseñadas específicamente para ellos.

El NIMH certifica y apoya investigaciones de varios tipos, entre ellas algunos ensayos clínicos, los cuales tratan de prevención, de como detectar o el tratamiento de enfermedades y problemas de este tipo.

Debido a estos ensayos sobre las patologías que existen y causan problemas a nivel de salud mental, se han probado algunos tratamientos los cuales podrían ser de tipo conductual.

Mediante las combinaciones de medicinas y enfoques nuevos para la mejoría de los tratamientos ya existentes. Estos ensayos tienen como objeto la determinación de probar si verdaderamente una prueba o tratamiento específico funciona y si éste es seguro.

Los participantes de estos estudios o ensayos clínicos, pueden beneficiarse de él, sin embargo deben tener conocimiento que el único objetivo es la obtención de conocimientos de tipo científico para que otros reciban una ayuda adecuada en el futuro.

Cuando se piensa en que el hijo participe en el ensayo clínico y cuál sería el más adecuado, es bueno que esas decisiones se tomen junto con el especialista adecuado de salud mental.

¿Cómo encontrar un ensayo clínico?

El NIMH  a través de su equipo de investigadores tienen a su cargo ensayos de tipo clínico en diferentes áreas de estudio, entre las cuales podemos mencionar: áreas de la cognición, epidemiología, de tipo genético, así como el área de psiquiatría. Este tipo de estudios se realizan en el Centro Clínico de los NIH en Bethesda, Maryland. Pudiendo tener visitas regulares de parte de pacientes.

Aparte de este tipo de ensayos el NIMH, existen otros que hacen probar los tratamientos en materia de salud mental llevados a cabo en todo el país, así como a nivel mundial. En este tipo de estudios están contenidos ensayos con respaldo privado y federal.

En muchos lugares se ofrece igualmente información sobre cual es el propósito de cada tipo de ensayo, así como por quién está financiado, quien puede participar en él, en qué lugares se lleva a cabo el estudio así como los números telefónicos donde comunicarse.

Este tipo de información deberá utilizarse aparte de los consejos que indiquen los especialistas en el caso de salud mental.

Reproducciones

Este tipo de publicaciones es de carácter público, entendiéndose por esto que se pueden realizar copias o reproducciones sin tener permiso del NIMH. Sin embargo para todos los efectos se debe citar al mismo organismo como fuente única de información.

El NIMH anima a la reproducción y a la utilización de las publicaciones en sus iniciativas en la mejora de la salud pública. Sin embargo el uso inapropiado de materiales puede generar problemas de índole legal o éticas, por lo que se sugiere aplicar el método siguiente:

Este organismo no hace recomendación en cuanto al uso de ningún tipo de producto, proceso, así como no es debido el uso para fines de publicidad o endosos.

El NIMH no suministra ningún tipo de consejos médicos así como tampoco hace ningún tipo de recomendación en el uso de tratamientos específicos.

Tampoco es dada ningún tipo de referencias. Este tipo de material de apoyo no debe utilizarse con el objeto que parezca que se hagan recomendaciones así como referencias de estilo.

Las fotografías que se utilizan en las publicaciones son de tipo modelos y son utilizadas solamente con fines ilustrativos. Está restringido el uso de cualquier tipo de imágenes.

Para más información

Localizador de tratamientos para la salud mental

El SAMHSA (La Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental) ofrece servicios a nivel de internet, a objeto de la localización de programas e instalaciones para tratamientos de salud mental.

En el localizador de servicios de tratamiento se tiene una lista de estos programas específicos para ofrecer tratamiento a personas con enfermedades de índole mental.

Preguntas para hacerle a su médico

Las personas podrán hacerle diversas preguntas al médico especialista a fin de mejorar el cuidado y las atenciones que puedan prestarle. Se debe conversar con el especialista para permitir un mejor resultado así como en cuanto a la calidad y satisfacción del servicio prestado.

¿De qué hablamos cuando hablamos del niño en psicopatología?

Esta práctica presupone y afirma una nueva opinión sobre el estudio específico, en el caso particular del niño. Al no plantearse este tipo de opinión no se tendrá control sobre ésta teoría y los conceptos manejados conllevarán a problemas de mayor grado en cuanto a la práctica clínica.

Es importante entender de forma clara los conceptos, sobre todo al abordar un tema como es la clínica infantil.

Cuando hablamos de la clínica de los adultos, comenzaríamos por entender que es el ser humano adulto, así como su condición biológica, social, psicológica, cultura, antropológica, etc.

Así que al referirnos a la clínica de salud mental infantil, es importante comenzar desde la base, primeramente el estudio específico ¿qué es el niño?, o sea la opinión particular de el niño como sujeto, su historia, entidad, ser biológico, social y psicológico; así como los fundamentos para poder comprender la psicopatología infantil.

Historia de la infancia: función y valor del niño

El término de “infancia” es utilizado como la etapa cronológica, es bueno señalar la referencia en cuanto a la infancia como factor genérico, ya que cada niño es único, no podemos pensar que sean iguales, ya que cada ser humano es diferente unos de otros y posee diferentes reacciones a los estímulos.

Algunas personas al hablar de infancia es símbolo de ternura, sensación de visión rosa, tierna, inocente y angelical del mundo de los infantes. Sin embargo frente a esta ideología existe otra realidad del niño.

La historia de la infancia nos enseña la actitud distinta que tiene el niño a lo largo del tiempo. Tal como ejemplo durante la etapa adolescente, ya que es algo reciente que no existía como tal anteriormente.

El niño como ser social, no queda fuera de las leyes del intercambio, de la economía y de la producción:

En este sentido podemos decir al lector que en una época el infanticidio suponía el valor y papel del niño, en otros tiempos supone que fue la explotación en el aspecto laboral, en los albores de lo industrial.

Hoy se presenta como el consumidor de la sociedad, aunque existan desarrollos y formas aún desiguales (ya que en algunos sitios se mantiene la explotación, el maltrato y abandono a los niños).

La sociedad consumista actual muestra el aumento o alcance económico en torno al niño, en cuanto a juguetería, moda, turismo, salud, educación, etc. Así podría pensarse que si el niño dejase de consumir o se anula el gasto del consumo infantil, se presentaría la quiebra de la economía en el mundo.

Algunas cifras demuestran el gasto consumista a nivel de la población infantil:

  • USA 1985 (6) Adolescente/por año
  • 5,7 billones de pesetas en ropa, videojuegos, discos, golosinas.
  • 1,56 billones de pesetas en juguetes.
  • INGLATERRA (6) Niños de 7 a 15 años/por año
  • 560 millones de pesetas en ropa
  • 800 millones de pesetas en patatas fritas
  • 184 millones de pesetas en dulces
  • ESPAÑA (Revista El Publicista no 36. Diciembre 2000)

Inversión en publicidad para niños = 38.372 millones de pesetas

Estas cifras indican que aparte de ser receptor y dador de cariño, dulzura, amor, así como ser considerado continuador de la especie humana, también posee una realidad en lo material y necesaria del proceso de producción de la sociedad, esto es importante y hay que tomar lo en cuenta para los que estén interesados en analizar “las causas del niño”.

Lo referido anteriormente se trata de niños occidentales y de nuestra sociedad, ya que la realidad de algunos niños en otros países es dramática así como diferente. (ya que 115 millones de niños son sometidos a trabajos peligrosos según lo considera la OIT).

Visiones de la infancia

Hay formas habituales de observar al niño de forma paternalista y adultomórfica, así como reserva de ideales, ilusiones, ternura, época dorada, ya que en la vida diaria se refleja como inocencia, candor y bondad.

Todo lo contrario a lo que se nos presenta en forma más reciente como un niño agresivo, delincuente, asesino, déspota. Diariamente en noticias y medios de comunicación se presentan casos en los cuales se encuentran inmiscuidos niños como los mencionados anteriormente.

Podría decirse que el niño no es bueno ni malo de forma natural. Viene siendo lo uno y lo otro. Posee dos capacidades hacer el bien y hacer el mal, todo esto dotado de razón  a nivel de todo ser humano.

Tal como lo señala Winnicott, “En el niño hay amor y odio, bien y mal… y tales sentimientos se experimentan con mayor violencia por el adulto en vez de por el niño pequeño”. Los padres suelen saber que los niños pueden ser cariñosos, encantadores, pero también pueden ser tiránicos y caprichosos.

Algunas personas piensan que debido a la inocencia y al estado por naturaleza del niño éstos no diferencian el bien y el mal y que se encuentran aislados del mundo que los rodea. Esto es una total ignorancia, afirmado por Margarita Yourcenar quien señalaba: “Nuestra época ignora o niega el talento de la infancia”.

Dado el nivel, capacidad, condición particular así como singular, su capacidad cultural, etc., el niño comprende, capta perfectamente, rechaza, hace, deshace, imita, integra, asimila, se identifica. Sería prudente un apoyo clínico sobre estas dos condiciones la imitación e identificación.

Ya que son dos términos que tienden a confundir de manera equivocada y son manejados de forma conceptual al abordar el tema sobre el niño (y el adulto), teniendo las consecuencias prácticas que esto conlleva y los conceptos que supone.

El niño como sujeto

Hay un pensamiento errado sobre el reconocimiento en el niño como sujeto de su historia. Esto es tanto como relegarlo y hacerlo objeto ahistórico, sin tener capacidad de deseo. Es volver a las visiones dulzonas y humanistas prestas a lanzarlo al limbo de los justos sin uso de razón.

Este tipo de desconocimiento podemos igualmente encontrarlo en el tema a nivel de lo psíquico, por lo cual existe la negación de la realidad del mundo infantil.

En tiempos atrás se pensaba que los niños no tenían problemas mentales, los malestares y trastornos que presentarían serían una falta de la naturaleza, a nivel educativo, biológico o del medio. (Hace poco fue que se aprobó la especialidad de psiquiatría infantil).

Con ello lo que se logra es la exclusión del niño, se ignora que éste es capaz de sufrir, sentir, padecer, deprimirse, delirar, razonar, gozar etc. Es decir posee una capacidad psíquica igual a cualquier ser humano adulto. Igualmente puede preguntarse en cuanto a temas de tipo humano como el sexo, el amor, la muerte, etc.

La responsabilidad en el niño

La misma nos lleva ante otra reflexión como sería: la anulación del valor del niño, así como de sus responsabilidades.

Existe una parte no muy clara entre culpa y responsabilidad, ello hace más complicado el problema. Dice Günter Grass: “Hay que pasar del sentimiento de culpa al sentido de responsabilidad”.

Responsabilidad: se define como el valor del acto, éste acto tiene un valor como decir me pertenece, el cual tiene consecuencias. Si se anula la responsabilidad en el niño, esto supone su anulación como sujeto así como el sentido del valor del acto y pertenencia.

Quitarle el sentido de responsabilidad al niño, causaría la posibilidad de abolirlo de pertenencia subjetiva. Como afirma Ricoeur “Somos verdaderamente libres cuando somos responsables”.

No vemos prudente que se le quite al niño su capacidad de compromiso ante los demás, de tener libertad y enfrentar sus propias decisiones, debe tener la posibilidad de tener autonomía, aún cuando en la casa, colegio no se hace más sino atacarlo y darle órdenes a que tenga responsabilidades. El niño entiende esto de manera perfecta y espera que le den un reconocimiento y un lugar.

Las funciones parentales

Esta es otra parte sobre la que se apoya el sentido de responsabilidad del niño, la cual trata de la función de los padres como sujetos responsables legales del niño.

Sobre la responsabilidad de los padres así como de las funciones parentales, es importante mencionar que el propósito de este trabajo rebasaría el mismo, ya que en la clínica infantil se dan normas a los padres de como actuar y hacer ver la autoridad ante situaciones como la educación, los valores, conductas, etc., dadas al niño.

Como lo expresa F. Pereña:

“Para plantearse la responsabilidad de los padres en los trastornos psíquicos de los hijos hay que tener en cuenta, en primer lugar, que en la vida afectiva no funciona la articulación causa/efecto necesaria y universal y, en segundo lugar, que la respuesta en la que consiste la subjetividad del niño es imprevisible. “.

Y demás agrega

“nuestros hijos, son hijos de nuestra afecciones y de nuestras contradicciones, no son hijos sublimes de la mente. El adoctrinamiento pretende enseñar a los padres a legislar qué es un buen padre o una buena madre, qué conductas llevar… en lugar de valorar el sentirse madre o hijo, en el modo de vínculo afectivo”.

En este trabajo con los padres, es necesario la restitución de la ayuda que deben tener para ejercer sus funciones de padres como tal y el compromiso de serlo.

Los registros de lo psíquico

Existen  diversos registros en cuanto a la psicopatología en este tema, las cuales podemos mencionar así:

Registro del lenguaje

Con estos dos registros ocurre que forman parte de la base tanto teórica como práctica de la parte psicopatológica del niño. El niño tiene derecho tal como se dijo en párrafos anteriores, a ser escuchado y debe ser escuchado, sobre lo que siente y padece cuando tiene padecimientos de salud mental, y en todas las etapas de su vida.

Valor y lugar de la palabra

El niño habita, en dos lugares, uno su casa u hogar o el sitio donde hace relación de familia, o sea el lugar de contacto con el entorno físico. Sin embargo existe otro donde vive a sus anchas y es el que nos afecta y parece interesante en el aspecto de la psicopatología.

Heidegger, lo señala en bellas y precisas palabras como es que:

“El lenguaje es la casa del ser. En su morada habita el hombre”. O tal vez como lo menciona Wittgenstein: “El lenguaje es una parte de nuestro organismo”.

Una vez que el niño pasa  de la fase infans (referido al que no habla), y entra al lenguaje, el cual está precedido, lo cataloga como humano en el orden simbólico, para luego pasar al nivel de el orden cultura, el cual es característico del ser humano.

Pensamiento y lenguaje

No hay pensamiento sin lenguaje. En el niño con característica de tipo psicótico existe una falla ya que la palabra se vuelve textual como está representada. La misma queda con sentido de literalidad.

Un ejemplo de ello es un caso de una madre cuyo niño padecía de enfermedad de Asperger, ella refería que el niño tomaba las palabras exactamente tal como las escuchaba, tal caso es si le decía, echar un ojo al sartén, éste se angustiaba, ya que piensa que la madre lo realizaría tal como lo dice en verdad.

De igual modo si le decía que el equipo de fútbol jugaba en casa, él pensaba y respondía que no podían jugar en su casa sino en el estadio.

Lo anterior queda en solo un decir literal, sin tener ni relación ni significado como forma lingüística. Perdiendo lo metafórico como esencia del lenguaje. Este tipo de conceptos recogidos en relación con la lingüística y aplicados a la clínica son relevantes de entender sobre lo que se hace en la práctica.

Efectos de la palabra

Debe dársela al niño un espacio en la clínica, debe ser escuchado, debe sentir que existe un espacio donde pueda recoger y hablar lo que siente, su historia, su patología.

Debe de sentir que es algo suyo; ya que para él su sufrimiento es importante en el momento determinado de padecerlo; ya puede sentir que lo único que posee es de valores e intercambios afectivos, pudiendo notar que por primera vez alguien se interesa en su sufrimiento psíquico.

La naturaleza y la cultura

El niño en su proceso de existencia rompe con el orden de la naturaleza y pasa a ser no sólo cuerpo netamente biológico sino pasa a ser todo ello en el orden cultural y simbólico donde se conjugan saberes y leyes, con un objeto de conocimiento específico y particular de lo subjetivo.

El niño no responde a leyes por instinto ya creadas ni dadas, ni que les sean diseñadas y que marquen un lugar o un papel en el mundo, tal como el caso de los animales y las plantas.

La vulnerabilidad constitutiva

Así como el niño al igual que el hombre, cuando se descarría, está desvalido, depende de otro, el sentimiento de estar perdidos les hace sentirse de forma trágica en cuanto a su destino.

En cuanto a las etapas recorridas del niño hasta llegar a la fase de hombre, lo deja con inconformidad y perplejo sin embargo lo deja inconforme, lo que hace que encuentre nuevas soluciones. Esta es la vulnerabilidad constitutiva que hace que busque y resuelva.

La subjetividad no tiene una medida, ni homologación o algún parámetro general o universal. No existen cuestionarios, ni escalas, test, que contengan saberes de lo singular, lo subjetivo, particular, de lo específico, o caso por caso.

Estatuto de lo subjetivo – Los correlatos neuronales

La subjetividad, tomando en consideración lo referido por F. Pereña,

“Nace de las experiencias del vínculo que no pueden codificarse y que hace que un niño haga una experiencia particular de una misma situación o de un mismo acontecimiento de como lo hace otro niño…”

Y continúa mencionando:

“No hay un correlato neuronal del yo de la subjetividad… la actividad neuronal no origina la experiencia subjetiva. A los llamados neurotransmisores se les llama neuromoduladores ya que modulan la actividad en función de la vivencia de una situación o acontecimiento determinado. Esta modulación tiene que ver con el estado de ánimo o los modos particulares del ser afectados…”

Se pueden observar las imágenes del cerebro en cuanto a las zonas de las neuronas cuando son estimuladas por determinada melodía, los pacientes son los que saben de la calidad, y las vivencias sentidas al escuchar dichas melodías.

La clínica en salud mental infantil

Cuando hablamos de salud debemos entender que ésta es importante que sea sana a nivel general. los trastornos mentales que existen son consideradas afecciones crónicas, las cuales pueden durar mucho tiempo y generalmente no desaparecen nunca, pudiendo incluso durar toda la vida.

Sin el tratamiento adecuado y un diagnóstico oportuno por parte del especialista los niños pueden desarrollar problemas o trastornos mentales que pueden afectar su vida social tanto en el colegio, su hogar o cualquier tipo de actividad social que realice. Este tipo de problemas pueden llegar a afectar su desarrollo a niveles de adolescencia hasta su etapa adulta.

Prevención

Lo señalado anteriormente sobre los conceptos que anteceden nos dan la posibilidad de entendimiento para la prevención de la salud mental infantil. Sobre todo al cuestionar una idea de la prevención basada en la vulnerabilidad como un concepto confuso o equívoco.

Al analizar la prevención en salud mental infantil debemos precisar lo siguiente:

Vulnerabilidad y resiliencia

Podemos decir que la vulnerabilidad es intrínseca y confiere la posibilidad de búsqueda y forjar la primera causa de las cualidades humanas.

Confiere al ser humano la capacidad de buscar y forjarse la construcción de su ser y de su identidad, Dice E. Fromm: “Es la base de su fuerza y la causa primaria de sus cualidades humanas”

Por ello existirá la situación de rescatar la denominación de resiliencia, cuadrando más el entendimiento y la prevención en vez de el de vulnerabilidad tomando éste como algo ajeno o anómalo a la vida humana.

Lo preventivo en salud mental

Igualmente se expresa que no entran en lo medible, objetivo, cuantificación, homogéneo por la bioestadística lo referido a la demanda, sufrimiento, el saber, el síntoma, el mundo inconsciente, lo subjetivo, aleatorio, etc.

López Ibor señalaba esto en relación a:

“El conocimiento científico se basa en la búsqueda de lo que es igual en los fenómenos, en la analogía, en la relación de causalidad”…

“en lo psíquico esto no es posible, falta lo que hay de igual en ellos”. “como la imagen de Heráclito, la corriente de lo psíquico, es como un río que nunca es igual en dos momentos consecutivos”.

Con respecto a la práctica clínica, de forma sintética, es necesario destacar cuatro puntos de reflexión y debate.

Las patologías del desarrollo madurativo

Es necesario que se replanteen las patologías de desarrollo tal como lo venimos comprendiendo. El criterio sobre maduración es de un uso habitual tanto en el mundo animal como el vegetal, así como del orden biológico de cada especie.

Así lo explica F. Pereña: “Conceptualmente la maduración implica que hay un objeto que tiene en sí mismo su propio código de desarrollo o de normalización”. “en la medida en que la subjetividad es una alteración de la vida corporal y de la vida instintiva, la categoría de la maduración no es aplicable a la psicopatología”.

El cerebro al nacimiento del bebé compuestos por millones de neuronas, es un órgano que se desarrollará dependiendo de cómo se se armoniza, y esto será una actividad de manera constante durante la vida del ser humano.

Tal como lo describe el biólogo y neurocientífico S. Rose:

“Se hace difícil analizar el desarrollo en función de unas respuestas típicas de especies”… “hasta la generalización más simple está abierta a salvedades”… .

“entre los niños pueden darse unas desviaciones considerables en torno a la edad en que empiezan a caminar o a hablar sin que parezca haber ninguna diferencia posterior en su actuación”.

“inevitablemente la experiencia individual se superpone a las generalizaciones que se aplican a una población, una característica más propia de la plasticidad del cerebro que de su especificidad”.

El saber psicopatológico y el sujeto de conocimiento

No se debe caer en el error de lo científico, afirmando que la ciencia es el único saber. Existe el conocimiento saber y ciencia. Ésta última es parte del mismo saber y éste a su vez es parte del conocimiento como tal.

La demanda en salud mental infantil

En las consultas infantiles generalmente los niños son presentados ante los especialistas de salud mental infantil. Ello sucede cuando bien sean los padres, o los que se ocupen del niño vean sintomatología en él que sea de importancia.

Esta demanda o patología deberá ser estudiada, evaluada y elaborada de forma exacta. Se debe tener en cuenta en la misma el sufrimiento del niño, la sintomatología que éste presente, etc.

Se deberán oír las historias representadas por el niño, así como la de familiares, sus padres, el colegio y el entorno donde éste se desarrolla. Debemos darle al niño su oportunidad de construir su relato, lo que él padezca, su biografía, malestares, etc.

Cuando el niño habla, se debe escuchar, tanto por la parte especialista como por quien lo trae a consulta. No se debe sustituir lo que el narra por situaciones actuales o antes de escuchar su historia, no se deben aplicar cuestionarios, test, pruebas, escalas, etc., buscando con ello un diagnóstico previo de la sintomatología.

Deberá crearse una historia o anamnesis, es decir una historia que de certeza de la historia que el niño esté presentando como dolor, deseo y goce.

Igualmente se deberá crear en la historia una biografía o relato de lo que el niño como paciente narra sobre sus padecimientos. No debe ser una historia que cuadre sólo síntomas y la biografía con una verdad no existente o lejos de la realidad.

No sólo una historia sobre preguntas que se escuchan y buscan que encaje y se adapte a las conveniencias de un diagnóstico, o a las posibles causas de una enfermedad sin forma.

La patologización de las conductas y el reduccionismo de la psicopatología infantil: La abdicación de las credenciales clínicas

Debido a la patologización de los síntomas de la vida cotidiana y el sufrimiento del menor, se observa que la relación de vivencia, conducta o malestar que esté presentando el niño, sea vista como efecto patológico.

Otros datos de interés

Existen dos características que son el simplismo y reduccionismo a través de los cuales la clínica actual lleva a la confusión y suele suceder confusión debido a:

  • El síntoma por la enfermedad
  • La parte por el todo
  • Las causas por sus efecto

Así podemos observar la reducción de la clínica a un prontuario de puntos protocolizados y almacenados como guías clínicas, los cuales definen un trastorno o patología, asignándole un tratamiento establecido previamente.

El Comité de Ética del British Medical Journal, Iona Heath, a través de la opinión de su Presidenta se refería en cuanto a esto y afirmaba: “La atención médica parece cada vez más producto de protocolos empíricos cuya naturaleza hace que se considere a los pacientes como unidades estándares de enfermedad. Esos protocolos no tienen manera de dar cabida al relato de cada individuo, a los valores, las aspiraciones y las propiedades de cada persona diferente y a las formas en que los mismos van cambiando con el tiempo”.

Las enfermedades o trastornos de los manuales diagnósticos, por lo general son sólo síntomas tomando en cuenta el empobrecimiento y simplismo de la clínica, lo cual se torna como cuadros clínicos.

Esta minimización en los síntomas clínicos hace que se siga sin abordar la realidad de estructuras clínicas y expresión del padecimiento o sufrimiento del niño.

A continuación para ilustrar un poco más al lector sobre algunos síntomas, exponemos como hoy en día se mencionan en las consultas médicas, los problemas que presentan los niños y como ello determina la clínica, estos son:

Rabietas – pataletas – ataques                                        Agitación

No aguantarse – hace lo que quiere                              Impulsividad

Caprichoso – rebelde                                                       Disruptivo

Contestón – desafiante – oposicionista                         Negativismo desafiante

Voluble – incontinente                                                     Explosivo de forma intermitente

Desasosiego – nervioso – malestar                                Ansiedad

Inquieto – no hace caso – como una moto                   Hipercinético

Distraído – no se centra – en las nubes                         Déficit de atención

Cuando se viene a la consulta mediante diferentes formas de presentar la patología del niño, esto va a predisponer a la práctica diagnóstica y clínica como consecuencia. Esto no es considerado un anécdota o banalidad ingeniosa.

Cuando se mencionan las cosas de forma patológica, esto supone que el efectuar las cosas bien o mal, el comportarse de forma adecuada, no causará efecto a la moral, templanza, esfuerzo, dominio, elección, genética, sino de neurotransmisores o la genética, así como lesiones a nivel cerebral, etc.

Cuando se confunden las conductas, y se patologizan, existen algunas conductas de este tipo que deben ser evaluadas y tratadas, esto supone que los esquemas ordenadores de buenas o malas acciones, son sustituidos por trastornos cerebrales o mentales.

“La retórica de enfermedad y terapias sustituyen la libertad del sujeto para decidir sobre su vida, para responder de sus actos”.

Impera de esta manera la impunidad y la inocencia como horizonte moral. La falta de responsabilidad generalizada y la exoneración de la persona del compromiso de la propia vida de la misma persona.

¿Qué son los medicamentos antipsicóticos?

Este tipo de medicamentos fueron elaborados con el fin de ayudar en las patologías clínicas de personas que padecen psicosis, igualmente son utilizados en niños y adultos pero en diferentes condiciones, según opiniones del médico especialista. La forma de como funcionan es que modifican las sustancias químicas que actúan directamente en el cerebro.

No se considera que el niño presente psicosis por el hecho de usar este tipo de medicamentos. Estos se dividen en 2 grupos, los denominados “antiguos y nuevos”.

Antipsicóticos antiguos

  • Clorpromazina
  • Haloperidol
  • Pimozida
  • Antipsicóticos nuevos
  • Aripiprazol
  • Asenapina
  • Clozapina
  • Iloperidona
  • Lurasidona
  • Olanzapina
  • Paliperidona
  • Quetiapina
  • Risperidona
  • Ziprasidona

Los especialistas muchas veces indican este tipo de medicamentos en distintas afecciones que no se tratan de psicosis. Estos medicamentos no curan la psicosis, sólo la alivian en cuanto a la sintomatología que presenta el paciente, logrando la promoción y prevención en salud mental infantil en relación específica al caso de los niños.

Igualmente el médico podrá sugerir tratamiento a través de terapias de conversación o psicoterapias.

Medicamentos antipsicóticos para niños y adolescentes

Estos pueden ser apropiados en caso de:

Si el médico considera que el niño (de edad de 1 a 18 años) tiene alguna de las siguientes patologías clínicas:

  • Esquizofrenia o psicosis debida a la esquizofrenia.
  • Trastorno de bipolaridad.
  • Problemas en cuanto al desarrollo, tales como autismo, síndrome de Asperger así como trastornos del espectro autista.
  • Síndrome de Tourette.
  • Situación en cuanto a la atención e hiperactividad.
  • Comportamiento perturbador, que incluya la conducta desafiante así como otros tipos de problemas en la conducta.

Algunos de los medicamentos antipsicóticos nombrados, son:

  • Aripiprazol
  • Clozapina
  • Olanzapina
  • Paliperidona
  • Quetiapina
  • Risperidona
  • Ziprasidona

Efectos secundarios

Este tipo de medicamentos son considerados de uso delicado o restringido ya que pueden ser causales de efectos secundarios de seriedad. Dependerá de la condición que tenga el niño, y el especialista podrá sugerir el uso de algún antipsicótico. Igualmente el médico tratante podrá sugerir tratamiento sin medicamentos específicos.

No se considera de uso apropiado en casos:

Si el médico no considera que el niño padezca de una de estas condiciones y no considere necesaria la inclusión de un medicamento de tipo antipsicótico para el tratamiento del niño.

¿Qué puede aprender el lector de estos datos?

En el mismo se puede observar y así lo verá el lector, trata del uso de medicamentos antipsicóticos para el tratamiento de trastornos de índole psiquiátrico en los niños. Asimismo trata sobre la investigación médica en cuanto a los beneficios y los efectos secundarios que pueden afectar a los menores cuando son medicados con este tipo de tratamiento.

Los padres están en el deber de conversar con el especialista para tomar la decisión de manera conjunta y correcta, en caso que sea necesario el uso de medicamentos antipsicóticos en el niño.

Investigación sobre la eficacia de los medicamentos antipsicóticos

En términos generales éstos buscan el alivio de los síntomas de las afecciones mentales de los pacientes tanto niños como adultos. Tal como mencionábamos en párrafos anteriores, este tipo de medicamentos no curan sólo alivian las patologías presentes en el paciente.

Algunos investigadores pudieron observar lo siguiente:

Los antipsicóticos mejoran el cuadro de esquizofrenia.

La olanzapina, risperidona así como la clozapina de forma similar alivian los síntomas de la esquizofrenia. Sin embargo no hay mucha investigación en cuanto a la funcionalidad total de otro tipo de antipsicóticos comparándolos entre ellos.

El grupo de los antipsicóticos nuevos hace pensar que actúan mejor que los antiguos, en cuanto al tratamiento de los síntomas de esquizofrenia, sin embargo esto no ha sido totalmente demostrado o investigado, de tal manera que no se sabe con certeza.

Luego de cierto tiempo, los medicamentos de tipo antipsicóticos nuevos tienden a mejorar los síntomas en el caso de bipolaridad. Los niños con casos de trastorno bipolar, suelen tener pensamientos de tipo suicida, en estos casos los antipsicóticos no pueden reducir el índice de estos síntomas.

La olanzapina y la risperidona muchas veces actúa de mejor forma que el antipsicótico antiguo haloperidol, en cuanto a la reducción de los síntomas de irritabilidad y agresividad en niños con cuadro autista, sin embargo no existe información suficiente para que sea 100% seguro.

Risperidona y Ziprasidona poseen la función de aminorar los tics en los niños con síndrome de Tourette. Risperidona tiene la función del alivio igualmente de síntomas de ADHD así como trastornos del comportamiento perturbador.

Algunas investigaciones pudieron realizarse en niños con diagnósticos con una sola patología. Debido a estos estudios se indica lo bien que pueden funcionar los antipsicóticos en niños con diagnóstico de más de una condición.

¿Cuáles son los posibles efectos secundarios de los medicamentos antipsicóticos?

Los antipsicóticos nuevos pueden causar:

  • Aumento de peso: en este caso es bueno la vigilancia del peso del niño mientras tenga tratamiento con antipsicótico.
  • Riesgo mayor en los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre.
  • Puede haber riesgo de niveles altos de azúcar en sangre y diabetes.
  • Tensión baja.
  • El aripiprazol y quetiapina suelen ser causales de subida de riesgo de pensamientos suicidas en niños.

Los antipsicóticos antiguos y nuevos pueden causar otros síntomas:

  • Sueño excesivo o frecuente.
  • Movimientos como tics, temblores o que no pueden ser controlados.
  • Dolor de cabeza, boca seca, mareos.

Aumento de la hormona de la prolactina en el cuerpo: ello puede causar problemas en el desarrollo o retraso de la madurez sexual en niños y niñas. Igualmente causa períodos menstruales anormales o puede haber el caso de suspensión del mismo en adolescentes.

De igual forma causa desarrollo anormal de los senos tanto en varones como en hembras.

Existe un efecto de los antipsicóticos que se denomina “síndrome neuroléptico maligno” que puede llegar incluso a ser causa de muerte, aunque no suele ser común. Esto produce síntomas como fiebre alta, sudor en exceso, cambios en la presión arterial, y dureza de músculos.

El organismo denominado FDA da advertencias sobre el uso de la clozapina, ya que en algunas personas produce condiciones graves en la sangre, bajando de manera asombrosa el conteo de glóbulos blancos. Debido a ello el especialista deberá realizar de cerca la cantidad de glóbulos blancos mientras el niño esté tomando el medicamento.

La clozapina igualmente causa convulsiones e inflamación del corazón. Por ello el médico tratante estará alerta sobre todos estos síntomas presentes en el niño durante el uso de este tipo de medicamentos.

¿Qué dicen las investigaciones sobre los efectos secundarios de los medicamentos antipsicóticos y cómo se comparan?

Aunque no se sabe con certeza, algunos estudiosos muestran las siguientes respuestas a tal efecto:

Los niños que consumían olanzapina tuvieron un aumento en el nivel de peso a los que tomaron aripiprazol o risperidona.

Aumento el nivel de colesterol y triglicéridos con el uso de olanzapina a los que tomaron dosis de aripiprazol o risperidona.

Con el uso de aripiprazol los niños tuvieron aumento del colesterol y subida de peso a los que tomaron quetiapina.

Algunos niños presentaron aumento de la prolactina cuando tenían tratamiento con risperidona con relación a los que tomaron olanzapina.

Menos niños subieron de peso al tomar haloperidol, considerado éste medicamento dentro del grupo de los antiguos antipsicóticos, diferenciándose de los que tomaron medicamentos del grupo denominado “antipsicóticos nuevos”.

Con la toma del antiguo antipsicótico denominado haloperidol, los niños que presentaban mayor riesgo de condiciones de movimientos incontrolables como temblor, tics, a los que tomaron antipsicóticos nuevos.

Este tipo de medicamentos denominados “antipsicóticos” pueden generar consecuencias a largo plazo o efectos secundarios que no hayan sido determinados en estudios de investigación, en referencia a los niveles altos de azúcar en la sangre y la diabetes.

Informaciones de interés al lector

Cuando se habla de enfermedades mentales generalmente las personas suelen pensar en el sentido de la locura, esto no necesariamente tiene que ser así ya que todas las enfermedades de tipo mental no terminan en locura, existen diversos tipos de patologías las cuales los psicólogos y psiquiatras tratan de acuerdo a sus especialidades.

La diferencia principal entre estas dos particularidades, es que el psiquiatra y el psicólogo clínico tienen diferente formación. El psiquiatra estudia medicina y tiene la especialidad en patologías mentales, éstos a su vez están capacitados para indicar medicamentos, en cambio el psicólogo no medica a sus pacientes, sólo trata la enfermedad; asimismo y por diferencia el psicólogo clínico estudia psicología y luego hace especialización en salud mental.

Algunas enfermedades en salud mental infantil

Este tipo de trastornos se inicia en niños muy jóvenes, es difícil el diagnóstico, ya que no hay prueba de sangre o médica de confirmación. Esta patología no tiene cura.

Esquizofrenia

Es una enfermedad misteriosa que se origina en pacientes de 16 a 30 años, aunque en niños también es a veces diagnosticada. Su causa aún es desconocida. Se controla a través de fármacos específicos por el especialista, los cuales siempre serán utilizados bajo estricta vigilancia médica.

Trastorno Bipolar

El trastorno bipolar posee la característica de cambios de ánimo en el estado de la persona, pasando de estados de emociones fuertes o alegrías, y luego repentinamente pasa a cuadros depresivos o de tristeza. Este tipo de actitudes pueden presentarlas los niños cuando son objeto de padecimientos de enfermedades de tipo mental.

Puede causar muchas veces que los niños se aislen de su entorno social cuando caen en cuadros depresivos por trastornos de bipolaridad.

Tal como lo mencionamos anteriormente los casos extremos de bipolaridad resultan dañinos para los pacientes que lo padecen, sean adultos, niños o adolescentes, ya que los aisla de su entorno social con pensamientos de tristeza, miedo, temor, generando en estos pacientes síntomas de inseguridad en sí mismos.

De pánico

Dificultad respiratoria, náuseas, sudoración, debilidad, pérdida del control, dolores en el pecho, corazón agitado o con palpitaciones. Este tipo de ataques son muy reales, son manifestaciones físicas del miedo.

Este tipo de ataques pueden ocasionarse en varias oportunidades y puede ser causal de incapacidad. Esta considerado hereditario.

Ansiedad

Este tipo de trastornos de ansiedad encierran varias enfermedades de tipo mental, los cuales son:

  • El trastorno obsesivo compulsivo
  • De estrés postraumático
  • Ansiedad generalizada
  • Fobias
  • Déficit de Atención e Hiperactividad
  • Trastornos de la alimentación
  • De la Personalidad

Los tipos de trastornos más comunes son:

  • Trastorno de la personalidad antisocial.
  • Límite de personalidad.
  • Del estado de ánimo.

El estado de ánimo de una persona son emociones que el ser humano siente en algunas etapas de su vida, estos pueden ser positivos o afectar de forma negativa a la persona.

Conclusiones finales

En este artículo se trataron de exponer al lector algunas de las más importantes causales de la denominada salud mental infantil. En el mismo se tocan una serie de puntos importantes en cuanto a este tipo de enfermedades o patologías que pueden padecer los niños en alguna etapa de su vida.

Cada tema aquí desarrollado es considerado para la importancia salud mental infantil, sin embargo queremos sugerir al lector que todo lo relacionado a tratamientos y aplicación de medicamentos debe ser supervisado por el médico tratante de cada paciente, no se debe automedicar.

Aquí tratamos de exponer aspectos importantes en cuanto al desarrollo psicológico de los niños desde la etapa de la niñez o comienzo de su vida hasta la etapa de adolescencia que muchas veces trae tantas interrogantes y cambios en la vida del adolescente.

En fin lo que se busca es que el lector interesado en dicho tema pueda encontrar respuestas adecuadas y precisas a estos males que pueden padecer algunos niños, así como igualmente se trata de los orígenes de la psicopatología clínica de las enfermedades de salud mental infantil. Esperamos que hayamos logrado cumplir la satisfacción del lector en cuanto al tema en cuestión.

El lector podrá revisar también:

La Salud Infantil

Desarrollo Físico en la Adolescencia

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